Vender Cosas

vender cosasQuizá alguna vez a varios de nosotros la vida nos ha puesto en la difícil tarea de desprendernos de objetos de valor monetario o simplemente simbólico, ante la necesidad de generar un dinero extra al que obtenemos de nuestros empleos o en casos más extremos, ante la urgencia de divisas frescas ante la pérdida de un trabajo, el acoso de una deuda o situaciones emparentadas con la pérdida momentánea de la salud propia o de un ser querido, que requiere de mayores gastos para poder hacerle frente.

Ante esto, una de las alternativas que primero acuden a nuestra mente, es la de vender cosas que existan en nuestros hogares, ya sea porque no las necesitamos y hace rato que no las utilizamos, o porque, a pesar de utilizarlas de manera habitual y darle la importancia que merecen y poseen para nosotros, la necesidad de dinero urgente nos empuja a venderlas, como la única salida viable y expeditiva para salir de la encerrona económica.

Se trate de objetos con valor comercial o de mercado real, o de elementos de una importancia más simbólica, valorables al fin, aunque sea solo para nosotros, a la hora de justipreciarlos en una casa de empeños o ante terceros (objetos heredados por familiares desaparecidos, recuerdos atesorados y que han pasado de generación en generación en nuestras familias, etc), y ante la necesidad de obtener dinero ante situaciones límite, resulta triste decirlo, todo tiene su mercado posible y su universo de posibles compradores.

La forma más fácil y rápida de comercializar para obtener algo de dinero, sin dudas que son las casas de empeño o de compra-venta de oro y antigüedades con valor comercial, que si bien abonan en el momento y resultan un alternativa válida ante la necesidad, es justo remarcar que pocas veces han de pagar lo justo por el bien enajenado, puesto que constituye buena parte de la base de su negocio posterior, a partir de la reventa sin apuro al mejor postor o clientes habituales.

De contar con un poco más de tiempo para vender cosas, podremos obtener seguramente algún dinero más ajustado al valor real de lo que colocamos en oferta, al no hallarnos empujados por la necesidad imperiosa y la desesperación extrema.

En este aspecto, el nivel de apuro (en muchas ocasiones no buscado ni menos deseado) conspira con nuestras posibilidades de conseguir un mayor rédito a nuestras pertenencias, relación que se invierte completamente, de poder acceder a una venta razonable y con un plazo de tiempo más amplio, para poder generar consultas y hasta ofertas concretas, y recién allí escoger la que más se acerca a nuestras necesidades y al valor monetario que hemos averiguado o creemos que posee lo que hemos puesto a consideración de terceros para su venta.

En este punto, si tenemos la posibilidad de realizar una venta sin apresuramientos, hasta obtener el rédito monetario buscado, una herramienta inmejorable para esta clase de ventas, es internet, a través de los múltiples sitios que permiten la publicación de nuestros productos, ya sea de forma gratuita o cobrándole al comprador una pequeña comisión sobre lo adquirido, una vez formalizada la transacción.

De esta forma, podremos llegar a muchos más potenciales compradores y obtener durante el plazo que decidamos mantener la publicación vigente, decenas de consultas y ofertas que, al cabo de un tiempo y de acuerdo a los números, podremos hallar finalmente a nuestro cliente buscado, que deberá pagar el valor requerido en la publicación, que en definitiva constituirá el justo precio, o por lo menos la cifra que consideremos oportuna para saldar alguna deuda o salir momentáneamente del apuro, hasta acceder a un nuevo empleo.

 

Ventas por internet, un medio viable para obtener algo más de dinero

Para vender cosas por la web, no todos los sitios son indicados ni mucho menos, ni todos los sitios que se dedican a eso y prometen las mejores ventas, en el lapso más corto de tiempo, evidentemente cumplen acabadamente con sus promesas publicitarias y comerciales.

Ante ello, deberemos ante todo, distinguir dos tipos de vendedores en la web: aquellos que deciden vender cosas que hallan ociosas en sus casas y que, antes de deshacerse de ellas prefieren sacarle un rédito económico, por mínimo que fuera; o aquellos otros que optan por el comercio como inversión, esto es, para con el dinero obtenido comprar otros bienes comercibles en el mercado, a fin de realizar un intercambio de negocios que los termine beneficiando monetariamente.

Para el primero de los supuestos, un buen ejemplo resultaría el decidir vender la PC de escritorio que nos acompañara durante mucho tiempo y que, ante la posibilidad y el deseo de adquirir otra más nueva y moderna, o un símil inalámbrico, del tipo notebook, netbook o tablet, ponemos a la venta nuestro anterior equipo, sinó para recuperar la totalidad de la inversión, por lo menos para hacernos de algo de lo gastado en la novel y más moderna PC hogareña.

En el segundo de los casos, las opciones que encierra la venta por internet, con fines de oportunidades de reventa comerciales son casi infinitas, aunque debe tenerse en consideración que no por ello resultan sencillas, ni mucho menos efectivas y exitosas a futuro, por lo menos en todos los casos y en presencia de todas las ofertas.

Así las cosas, desde objetos que hallemos en nuestras propias casas y que no utilicemos, hasta objetos que encontremos en la calle, descartados en buen estado por terceros, todo conlleva valor de reventa y potenciales clientes, aunque hoy nos sorprenda saberlo y nos sintamos un poco escéptico al respecto.

Por otro lado, la búsqueda en la web de prendas de vestir, y pequeños lotes de la más diversa gama y rubro, absolutamente todo es posible de adquirir con fines comerciales futuros, si somos capaces de tomar las mejores decisiones a la hora de elegir el qué y el cómo. En buena medida, este negocio dependerá de nuestra sagacidad y buen olfato de negocios, ya que a menos inversión, podremos anexar más valor agregado y, consecuentemente, mayores volúmenes de ganancias en próximas transacciones.

 

Algunos elementos a tener en cuenta, para comprar y vender por internet

Una vez decidida la idea de lo que vamos a comprar y detectado el posible vendedor, debemos auscultar el mercado al que apuntaremos, el universo potencial de clientes y nuestros principales competidores, para no correr el riesgo de adquirir productos que no tengan valor de reventa, que no encierren interés para esos menesteres o que existan en el mercado, a través de grande compañías con precios más populares y acomodados, con lo cual o no podamos vender ni un artículo, o bien debamos ofrecerlo a tan bajo costo que ni siquiera podamos recuperar nuestra inversión previa.

Decididos a comercializar lo comprado en la web y con alguna garantía de chances de post-venta, podremos adentrarnos en la publicación de nuestros productos en los sitios de ventas y subastas on line, a partir de la realización de una publicación atractiva y de buen diseño, con la información necesaria, tanto de los objetos como de las formas de pago y envío, comunicadas de una manera sencilla, clara y lo más concreta posible; publicación que podrá ir acompañada de una o varias fotos que grafiquen de mejor manera lo ofertado, para recrear el deseo de compra en los posibles clientes y la seguridad en nuestra calidad, confiabilidad, seriedad comercial y confidencialidad de datos personales.

El segundo paso necesario para atraer posibles compradores hacia la publicación, es indagar en ese y otro sitios de ventas y subastas el precio promedio en que se están vendiendo artículos similares al que estamos ofreciendo, para intentar acceder al precio más bajo de mercado, por lo menos inicialmente y para hacer conocida nuestra oferta y ganar consultas. Luego, podremos ajustar ese valor a medida que se vayan dando las ventas y el stock vaya mermando, o aplicando una diferencia a nuestro favor, de manera imperceptible para los compradores, en los montos finales de gastos de envío o de pago electrónico, de contar con esa alternativa.

Finalmente, una opción interesante para atraer clientes en los inicios de la publicación, hasta que comience a marchar sola, es realizar una subasta, para más adelante comenzar a vender de manera directa los productos, pero con un universo de posibles compradores ya ganados, muchos de los cuales nos hayan calificado entre sus “favoritos” del sitio de ventas on line.

Finalmente, el último tips destacable a la hora de comerciar por la web, tiene que con, en la previa, con ser medido en la compra inicial de aquellos artículos adquiridos como inversión. En efecto, en una primera instancia resultará conveniente comprar una cantidad más restringida de productos, aún cuando nos salgan más barato si lo hiciéramos en mayores magnitudes, porque lo que se persigue con estas políticas de austeridad y previsión iniciales, es evitar el hacernos de, por ejemplo, 300 camisetas en nuestro hogar, de las cuales no podamos revender su totalidad ni mucho menos, por falta de mercados, clientes o en presencia de competidores más fuertes, hecho que terminará por licuar toda inversión a corto y largo plazo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *