Preguntas para Pensar

A veces una de las mejores maneras de comenzar con un proyecto es planteándose problemas o preguntas para pensar.

Este es un muy buen ejercicio para plantearse, que lo ayudará a terminar de definir los aspectos que le faltan de la idea. Además, le permitirá para evaluar de que manera se puede encarar el emprendimiento, medir que cosas le faltan, que cosas le sobran y saber si es adecuado o no el tipo de empresa que quiere encarar.

Cuando lo encaran dos o más personas, lo ideal es plantearse cada uno por separado estas preguntas para pensar, y luego juntarse a debatir cuales fueron las respuestas, hacer algo así como una puesta en común. Esto ayudará a que los socios puedan conocerse mucho más en profundidad y saber cuan involucrados en el proyecto se encuentra cada una de las partes.

La idea del siguiente artículo es plantear algunas de las preguntas para pensar  que le puede permitir comenzar el debate con sus socios, o en su defecto, reflexionar con usted mismo. ¿Qué le parece si comenzamos? Enhorabuena.

¿Es fuerte?

pensar positivo

La primera de esta serie de preguntas para pensar hace referencia a la fortaleza que como persona tiene que poseer. La vida del emprendedor suele ser mucho más complicada y dura de lo que en apariencia tiene, por ejemplo, cuando uno trabaja en relación de dependencia, solo tiene que cumplir con una serie de agenda y con un horario. Cuando uno desea abrirse con un negocio propio, los horarios no existen. Aunque suene romántica, la idea de no disponer de horarios, también significa, que su jornada laboral puede extenderse por horas y horas, y que su cabeza estará, al menos durante el proceso de gestación, en una serie de 24 horas por cada uno de los días de la semana pendiente de su idea. ¿Puede usted ser lo suficientemente fuerte para poder afrontarlo? De considerarse fuerte, ¿Cuánto tiempo piensa que puede soportar esta situación?

¿Tiene energía suficiente?

energia

Esta pregunta para pensar es bastante interesante de hacer. Cuando uno se propone una idea, uno tiene muchas ganas de hacer cosas, se imagina con jornadas acotadas y con todas buenas noticias, sin embargo en la práctica no siempre sucede lo mismo. En ese momento es que usted se tiene que preguntar, cuanta energía tiene para abordar un proyecto propio, por más pequeño que sea. Y en caso que sienta que puede tener mucha energía, ¿sabe usted cómo administrarla? La idea de encarar un negocio propio puede ser muy positiva y que a la vez genera mucha adrenalina, lo interesante es poder mantenerla en el tiempo.  La administración de la energía, esta importante como saber manejar los sentimientos negativos, como puede ser la administración de la ira.

¿Tiene la capacidad de adaptarse?

adaptarse

Una de las mejores características que puede tener un emprendedor es al capacidad de adaptarse. Se dice que cuanto más flexibles (y porque no creativos) son los emprendedores, tiene mayor capacidad de éxito.  Como planteábamos con anterioridad, cuando alguien se lanza solo al mercado de los emprendimientos debe saber que no siempre va a tener una rutina que cumplir, un horario que respetar o a un jefe al que darle explicaciones, por eso cuanto mayor sea su posibilidad de adaptarse a situaciones poco convencionales sus posibilidades de progreso en el mundo del emprendimiento serán mayores. Es verdad que para estos casos se deba tener como comúnmente se dice “cara de piedra”, pero lo cierto es que nadie más que usted deberá salir a defender a su comercio cuando este lo requiera. En ese sentido, en siempre necesario conservar una carta blanca para salir airoso. De eso se trata ser creativos o flexible en el mundo de los negocios.

¿Sabe aceptar los errores?

reconocer errores

Los errores son humanos, eso lo sabemos todos. También todos nos podríamos poner de acuerdo en firmar una forma en donde se señalan errores ajenos, sin embargo cuando nosotros mismos cometemos un error ¿estamos dispuestos a aceptarlo? Un buen empresario sabe aceptar los errores. Admitir que uno se equivoca y que está dispuesto a disculparse no es malo para un emprendimiento, si no todo lo contrario, cuando una marca o empresa dice la verdad, la gente se quedará con esa imagen y a la larga o a la corta, eso se premia consumiendo sus productos.

Hoy en día, los políticos son los que están para equivocarse y mentir, por eso siempre es bueno que el empresariado no incurra en esas prácticas poco deseables. En definitiva, quien pierde será usted. Contar con una política institucional, que le permita a los miembros de la empresa, mantenerse dentro de ciertos ámbitos, hará que las posibilidades de cometer errores sean mucho menores, sin embargo hay situaciones que  a veces no se tienen previstas. Para ello, solo deberá tratar de enmendar el error con al mejor cara que tenga y seguir adelante. Un error ocultado en el presente, puede llegar a ser fatal en el futuro. Por eso, en estos casos, no hay como pedir disculpas y salir airosos.

¿Tiene capacidad de comunicar?

saber escuchar

Independientemente de la capacidad de producir que tenga una empresa, quienes estén a cargo de dicho proyecto, deberán tener cierto encanto para comunicar lo que hacen. Un individuo puede poseer un restaurante y preparar la mejor cazuela de mariscos del mundo, pero lo cierto que hasta que alguien no lo prueba, no puede saber en definitiva de que se trata.  En la actualidad, todos tienden a contratar a un equipo  de comunicación que dice por el emprendedor lo que tiene y debe decir. Pero supongamos que el comercio aún no rinde como para poder contratar un servicio de comunicadores que estén a su servicio, en ese caso será el empresario quien tenga que contar que es lo que su empresa hace.

De la misma forma, pongamos de ejemplo que el empresario tiene que salir a buscar proveedores de materia prima para que su negocio pueda funcionar. El empresario tiene que poder expresar de que va su negocio. No solamente debe saberlo, si no que tiene que ser lo suficientemente práctico para que cada una de las personas que lo escuchen hablar sobre el mismo sepa de que se está hablando.

¿Es organizado?

organizado

Casi que dentro del ABC del emprendedor se encuentra la necesidad de ser organizado. Un individuo que es un “desastre” termina como tal. Una persona no solo debe ser organizado y controlar que cada parte funcione como tal si no que además debe tener un momento para cada tarea. En este sentido, el orden y la disciplina deber ir de la mano en un emprendimiento. No por ser creativo se tiene que ser desordenado, ya es un buen momento que se termine con esa creencia de que cuando menos  organización se tiene, mayor será la capacidad de generar ideas superlativas. Algo similar sucede con la disciplina.

El empredimiento, y más en un principio es algo que se tiene que inflar todo el tiempo, como si se tratara de un globo al que cuando se le deja de tirar aire se desinfla. Por eso una de las más interesantes preguntas para pensar que puede surgirle son estas dos: que tal organizado y disciplinados son cada uno de los miembros que forman parte del emprendimiento.  En algunos se separa la parte operativa de la parte creativa, esa es una decisión que cada empresa sabe si la toma o no. Por lo general, está vinculada con la personalidad de cada emprendedor.

¿Asume riesgos?

asumir riesgos

Se supone que cuando uno se hace cargo de un proyecto, uno es quien más riesgos asume. Se supone que cada uno de los que forman parte del plan también, pero que pasa cuando esto no sucede. Cuando un comercio está formado por más de un miembro fundador lo ideal es que todos tengan algunos puntos en común y uno de ellos tiene que ver con el tipo de riesgos que van a asumir. De repente situar a esta como una de las preguntas para pensar más importantes tiene lógica.

La posibilidad de crecimiento en una compañía, a veces está ligado en un punto con la posibilidad de ser arriesgado. Se supone que cuando más uno tiene por perder, uno puede ganar más, pero eso es una decisión que hay que analizar muy bien en el mercado que se están instalando.   Hay mercados que tienden a ser muy conservadores, en esos casos poco sirve montar una propuesta demasiado arriesgada porque se sabe que se pierde. En otros mercados, en donde la competencia es gris y pareja, arriesgarse un poco más es lo que puede darle sentido al lanzar un emprendimiento.

El sentido del riesgo entonces, no solo se impone desde dentro del proyecto, si no que también debe poder adaptarse al espacio y al tiempo en donde se encuentra ubicado.

Estas son algunas preguntas para pensar. Espero que lo haya invitado a reflexionar y a ponerse a orientar al negocio que tiene en mente. Como siempre, las decisiones importantes son para tomarlas lo más informado posible.

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