Plan de Negocio: Viveros

viverosSi eres de las personas que desea poner manos a la obra en una actividad ligada a la naturaleza no puedes dejar de leer esta nota, donde encontrarás todo lo que debes saber para darte un gusto rentable.

Como cualquier emprendimiento, montar un vivero supone asumir riesgos, tomar responsabilidades y comprometerse con el desafío que se ha puesto frente a nuestras narices. Sin embargo, aún así, aparece como una apuesta interesante para quien se atreva a comenzar, ya que sólo basta tener un jardín para dar el primer paso. Luego, el tiempo, el empeño y quizás una pizca de azar determinarán el futuro de nuestra obra.

Antes que nada, evalúa si cuentas con espacio suficiente en el terreno del que dispones y asegúrate de reservar una parte para cultivar plantas y flores y – por qué no – hasta frutas y hortalizas. La idea, a priori, es no poner límites a la imaginación.

Incluso, no debes preocuparte en el caso de que no poseas tierra para dedicar a esta tarea; puedes utilizar macetas y colocarlas sobre unas mesas destinadas únicamente a este fin. Como verás, nada ni nadie puede detener tu espíritu proactivo.

Es probable también que, antes de empezar, traten de detenerlo diciendo que este tipo de negocios están dirigidos únicamente a personas con conocimientos específicos sobre la materia y experiencia en el sector.

En otras palabras, le harán creer que montar un vivero es una práctica reservada sólo a los hombres y mujeres, jóvenes o de mediana edad, que no sólo se sienten tentados por este ejercicio sino que a la vez están amparados por un cierto grado de idoneidad en el asunto. Pues tampoco debe asustarse: algunos consejos profesionales, su capacidad de adaptación y una buena predisposición para aprender serán suficientes para alcanzar un éxito progresivo a través de la práctica.

Una vez decidido a arrancar, lo primero que debe tener en cuenta es que la luz, el calor y el viento son de vital importancia para el desarrollo de las distintas especies; por lo tanto, un manejo adecuado de estas condiciones prácticamente le garantizará el logro de los resultados esperados.

De idéntico modo, conviene verificar la calidad del suelo, analizando su composición para asegurarse de que posee los nutrientes esenciales (o, en todo caso, para detectar de qué forma se puede mejorar y, así, optimizar su respuesta).

Ahora bien, antes de iniciar su labor, le sugerimos que haga una suerte de estudio de mercado, con el fin de descubrir qué es lo que la gente está demandando. En este orden, vale destacar que el último tiempo se ha caracterizado por una marcada diferencia en el consumo: hay quienes compran con fines decorativos y otros, con la simple intención de agasajar a sus seres queridos en fechas especiales.

En relación a estos datos, surgidos lisa y llanamente de la realidad, podemos deducir que el sector ha crecido en virtud de la consolidación del aspecto estético y de una evidente asociación de estos productos con el estado de bienestar al que todos aspiramos. En consecuencia, la venta de plantas y flores tiene un amplio espectro de destinatarios, que contempla desde particulares hasta entidades públicas y privadas.

Dicho de otro modo, el universo de clientes al que debemos dirigirnos es tan alentador como heterogéneo. Tienes que contemplar, entonces, una variada gama de consumidores: aquellos que buscan decorar su casa, jardín, balcón o terraza; los que sólo pretenden hacer un regalo; los organizadores de eventos, ya sean de tipo social o empresarial; las compañías que desean ornamentar sus instalaciones para robustecer su imagen… y hasta las floristerías, que bien se pueden abastecer de lo que generamos como una alternativa a la oferta de los mercados mayoristas.

Todos ellos disfrutarán de lo que puedas poner a su alcance, pero, por más fácil que parezca, no debes descuidar las formas ni los procedimientos porque, como en cualquier actividad, la competencia está al acecho.

Los centros de jardinería, los kioscos de plantas y flores ubicados en lugares estratégicos, otros viveros y grandes almacenes o grandes superficies comerciales suelen vestirse de enemigos si, al iniciar el proyecto, ignoramos su existencia.

Por lo tanto, cuando elija su emplazamiento, realice un recorrido por la zona: el “paseo” no sólo le ayudará a descubrir a sus virtuales oponentes sino que también le permitirá evaluar la demanda existente y las preferencias de quienes habitan o transitan regularmente la zona.

En todo caso, apostar a la diferenciación será una estrategia interesante para sacar ventaja frente a nuestros competidores o, lo que en definitiva es más importante, ante los ojos de nuestros clientes. Con ese afán, considere los siguientes aspectos:

 

  1. el local debe llamar la atención, ya sea por la ubicación o por la imagen que brinda; procure que los transeúntes se sientan atraídos (al menos, por la exposición de los productos que están a la venta)
  2. disponga de mostradores que faciliten apreciar la variedad y no entorpezcan el desenvolvimiento de los clientes a la hora de elegir qué comprar
  3. no se estanque y atrévase a la rotación; renovarse suele ser una receta infalible para la evolución de los más disímiles emprendimientos
  4. aumente sus conocimientos en la materia para mejorar su capacidad de asesoramiento; recuerde que transmitir profesionalidad es sinónimo de ganar confianza
  5. recurra a promociones, ofertas, publicidades en medios tradicionales, publicaciones en sitios web y otro tipo de herramientas (volantes, afiches, anuncios en la guía telefónica, etc.) para que más personas sepan de su existencia.

 

De idéntico modo, asesórese con especialistas, confeccione un listado de posibilidades y defina el tipo de empresa que desea conformar. La decisión será sumamente significativa ya que lo orientará en relación a los trámites administrativos, la legislación y los deberes que no debe pasar por alto bajo ningún punto de vista.

Ya desmenuzados los ítems inherentes al área comercial, conviene asimilar una serie de recomendaciones que hacen a la esencia de nuestro negocio y que, por lo tanto, serán la fuente de nuestros ingresos.

Como ya señalamos, las condiciones topográficas representan un punto clave. Sin embargo, vale destacar que existen otros factores esenciales, entre ellos: la accesibilidad (cercanía en relación al sitio de plantación definitiva), la orientación del terreno y el suministro de agua. De la textura del suelo y de estos dos últimos aspectos dependerá el drenaje y la erosión del vivero.

Cabe tener en cuenta que “limpiar” el terreno previene dolores de cabeza a corto, mediano y largo plazo. Se trata de una actividad que evita la competencia entre la vegetación original y la que se introduce, pero que, paralelamente, ayuda a controlar cualquier factor que atente contra la calidad de nuestra producción.

Por otra parte, conocer el clima o predecir su comportamiento reviste especial trascendencia en el momento de elegir las especies que se plantarán. Por supuesto, también contribuye a diseñar la ingeniería del proyecto y armar los planes de producción. Éstos deben confeccionarse en base a los registros que manejamos, de manera de potenciar el desarrollo de labores bien puntuales (siembra, trasplante, poda, fumigación, entre otras) mediante el aprovechamiento de las épocas más adecuadas.

Con la consideración de estos detalles, ya está listo para conocer las instalaciones con las que cuenta habitualmente la infraestructura de un vivero: semilleros (sitios de depósito de camas de tierra), áreas de envasado (también llamados bancos de tierra), sistemas de sombra (conocidos como platabandas, conforman el “techo” y tienen la doble función de restringir los efectos de la acción directa del sol y mejorar la humedad del sitio), lotes de crecimiento, bodega (lugar útil para el guardado de insumos) y equipos de riego.

Finalmente, le sugerimos que, antes de comenzar la siembra, determine claramente la metodología de cultivo a utilizar, ya que la misma condicionará las maniobras posteriores.

No olvide, en otro sentido, que necesitará instrumentos básicos para el manejo del vivero, herramientas infaltables entre las cuales se cuentan: palas y rastrillos, regaderas, navajas, tijeras de podar, pulverizadores, gavetas, pozales, etc. Ellas constituyen una lista de compras básica a la hora de pensar en la inversión.

Por último, nos gustaría repasar las ventajas de montar un vivero para que se convenza de que es una iniciativa viable y que, seguramente, le dará innumerables satisfacciones. En ese sentido, conviene recordar que un vivero es un terreno apto para la obtención de plantas y flores con diferentes objetivos, que se levanta en centros urbanos o en áreas rurales, con fines de lucro o, por qué no, detrás de la intención de aprender.

En consecuencia, lo bueno de acertar en los lineamientos pensados para su manejo es que encontraremos la fórmula exacta para producir en grandes cantidades al mismo tiempo (con lo cual nos ahorraremos trabajo), alcanzaremos mejores condiciones de crecimiento y podremos apelar a una buena germinación; regaremos con facilidad, protegeremos a las especies de plagas y enfermedades y estaremos habilitados para hacer una selección de los ejemplares más robustos (antes de trasladarlos a su ubicación definitiva o, en todo caso, de sacarlos a la venta).

De mantenerse todas estas condiciones, obtendremos una mejor proporción de plantas por cantidad de semillas y ese único dato será una evidencia de una rentabilidad superior.

4 comentarios en “Plan de Negocio: Viveros

  1. Hola:Gracias por orientarme y las condiciones que mencionas las tengo a la mano.Empezar a sembrar mas variedad y capacitarme mas.Amalia.

  2. Hola . Tengo un terreno hermoso y muchas ganas de trabajar y producir . Amo la jardinería y quiero tener mi negocio . Puedo acceder a un crédito para arrancar ya con este desprendimiento .Graciasss por todo el asesoramiento previo .

  3. hola

    agradeceria informacion sobre que tipo de vivero me convendria poner,si dedicarme a la produccion de plantas,flores .y si dar servicios de mantenimientos de parques y cascadas

    Seria en la zona de la Costa Atlantica.

    gracias

    Jorge

  4. Gracias por la información. Tengo un local cerrado, bastante amplio en una esquina de un barrio de CABA, con muchas casas bajas con jardines, y me gustaría emprender un “vivero” y accesorios vinculados al ramo. Me gustaría tener su opinión.
    Gracias

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