Perfil del emprendedor

perfil emprendedorUn emprendedor es aquella persona que inicia algo de la nada, es decir, que hace el intento de comenzar algo, sea una actividad comercial, una familia o una actividad cultural.

Cada persona es capaz de iniciar algo, pero no todas las personas son capaces de comenzar una actividad comercial exitosa, y si bien cuando hablamos de personalidades no se puede generalizar, existe basándose en la experiencia, un perfil que nos permitirá saber si tenemos o no las cualidades innatas para tener éxito en los negocios.

El perfil del emprendedor de negocios es el conjunto de una serie de características que lo llevarán a tomar las decisiones correctas para que su empresa avance y llegue a buen puerto. Claro, que conociendo cuáles es esa característica, cualquier individuo que tenga reales deseos de lograr su empresa, podrá aprenderlos y cultivarlos.

La primera cualidad que encontramos es el deseo de éxito económico y personal, pero no un deseo enfermizo, sino ideales, astucia y ocupación en lograr esos objetivos.

También, dentro del perfil, encontramos que tiene que ser autónoma, es decir, no tiene que depender de alguien que le diga qué hacer y toma riesgos, habiendo analizado antes la situación.

Los emprendedores tienen el autoestima elevado, aunque la palabra que queda mejor es equilibrado, porque no son ególatras pero saben lo que pueden lograr y lo que vale su esfuerzo, les gusta demostrar que son buenos pero no para que los feliciten, sino para que les den el lugar que les corresponde.

Y finalmente, como otra de las características principales está la capacidad para concentrarse en su tarea, resolver los conflictos que aparezcan  llegar al objetivo en tiempo y forma, incluso habiendo modificado, si fue necesario, el plan original.

Finalmente, está la necesidad o deseo, competitivo pero no enfermizo, de destacarse por su obra, es decir, que el producto final que ofrecen sea mejor, diferente u original respecto al de los que ya existen en su entorno. Esta cualidad será fundamental para los negocios, especialmente los de productos, que tiene mucha competencia.

Bien, estas cualidades nombradas son las que se notan en la persona que encaja dentro del perfil del emprendedor, desde los primeros días de su vida, es decir, que mostrará estas características en el jardín de niños y en la escuela secundaria, también le gustará alguna actividad especial, aunque puede que no el estudio, que lo abrazará si sabe que lo necesita para cumplir con su objetivo.

Pero también hay otras cualidades que aparecerán con el crecimiento y el desarrollo que mediremos con el perfil del emprendedor. Estas cualidades tienen que ver, por ejemplo con el autoconocimiento, es decir, tienen su estima elevada o equilibrada y reconocen que no lo saben todo y que hay situaciones que les provocan incertidumbre e incluso miedo, pero afrontan esas situaciones y tratan de vencerlas o que no lleguen a entorpecer su accionar.

Una cualidad que puede ser nata, pero también desarrollarse con el crecimiento es la de esforzarse al máximo para lograr sus objetivos. Una persona que tendrá éxito en los negocios es aquella que trabaja y confía en la inspiración o en la suerte, pero intenta no dejar nada librado a estas dos últimas, sino que trabaja y se ocupa en direccionar sus actos para que la inspiración y la suerte lleguen solas.

Y una cualidad que deber ser inculcada desde el nacimiento, es la de entender que los errores y fracasos son parte de la vida, y que de ellos se aprende más que de los éxitos. Alguien con el perfil del emprendedor, toma los fracasos como escalones y no como cajones… Homero Simpson, lo expresó muy bien con su genial “oportuncrisis”.

Luego, las características se confunden o confluyen con las que muchos autores especialistas nombrar como las cualidades de un líder, y esto es porque son aquellos que van a tener la valentía para iniciar un negocio.

Pero una persona puede ser un líder excelente, dentro de una organización ya creada, lo que podemos agregar específicamente las siguientes características:

  • Motivación: porque buscan la motivación constante o tienen bien claro cuál es la razón de ser de su objetivo. Además, tienen la capacidad de contagiar esa cualidad entre sus colaboradores, porque los enamoran de su proyecto, cosa que sólo se puede lograr si el individuo está comprometido. También esta cualidad se refiere a la necesidad de crear, de lograr los objetivos por sí mismos.
  • Pragmatismo: alguien que puede emprender es aquella que experimenta y planea, que le gusta tomar la iniciativa y si bien, entiende que existe una autoridad, suele presentar sus propias ideas y formas de hacer las cosas.
  • Inteligencia en varios niveles: para lograr el éxito en un emprendimiento es importante la inteligencia lógica pero también la emocional y creativa. Una persona que encaja en el perfil del emprendedor es aquella que encuentra formas y herramientas para lograr los objetivos que pueden sorprender a su entorno.
  • Optimismo: los que inician algo, sin importar las condiciones en las que se encuentra la sociedad en la que viven, no pueden ser descriptas con otra palabra que no sea optimistas. Pero, el optimismo se desprende de la confianza y de los conocimientos.
  • Visión: el optimismo y la motivación, junto con el pragmatismo, les permite la posibilidad de anticiparse a muchas situaciones o posibles finales de las acciones que emprenden. Esta característica es la que le permite planear y organizar el trabajo de forma eficaz y eficiente.
  • Persistencia: junto al deseo de triunfar y el saber que los errores son escalones y no cajones, aparece la perseverancia, que les permitirá insistir para lograr los objetivos, para que se los escuche o se los tenga en cuenta. También, para esforzarse aún más cuando la situación lo exige.
  • Arrojo: porque saben que si son perseverantes y tienen un objetivo, hay que arriesgarse a ganar y tomar decisiones. Saben que si bien tienen un plan que los respalda, siempre existe un porcentaje de riesgo que hay que asumir.

Pero como dijimos al comienzo, estamos hablando de personalidad, por lo que también podemos distinguir dos tipos de perfil del emprendedor: las que tienen la capacidad para emprender de la nada, a inventar y crear; y las personas que tienen la capacidad para emprender soluciones porque han detectado una necesidad en la sociedad o en su grupo de colaboradores que necesita ser satisfecha.

Para ambos casos, pero especialmente para el segundo perfil del emprendedor, se tiene que poseer o cultivar las siguientes características:

  • Realismo: el que inicia una causa tiene que estar profundamente conectada con la realidad, de esto depende el éxito o el fracaso. Si no se conoce fehacientemente cuáles son las necesidades y prioridades de las personas a quienes dirigiremos nuestras acciones no podremos llega a ellas, y hasta corremos el riesgo de ser rechazados y perder por mucho tiempo esa zona de acción.
  • Adaptación: comprender la realidad necesita que tenga la capacidad de adaptarse a las situaciones y adaptar su objetivo a las necesidades del entorno…. Un ejemplo, se pueden regalar ordenadores a estudiantes porque estas son herramientas indispensables de la modernidad, pero si estos estudiantes no tienen electricidad en la escuela o en sus casas, o los docentes no saben sacar provecho a estas herramientas, estamos ofreciendo una idea que puede ser exitosa pero que fracasará y provocará rechazo de muchos porque no es está reconociendo la realidad. En cambio, si primero capacitamos a los docentes y aumentamos la cantidad de tomacorrientes en cada aula, para luego regalar los ordenadores, estaremos adaptando nuestra idea a la realidad y será exitosa.
  • Riesgos y compromisos: para lograr su objetivo, debe tomar riesgos y compromisos, pero también debe integrar a las personas con las que trabaja y a las que apunta su objetivo a que asuman el riesgo y se comprometan con la idea. Siguiendo con el ejemplo de los ordenadores, podemos solicitar a los alumnos o sus padres que ayuden a mejorar la instalación eléctrica del colegio, y los que puedan capacitar a los docentes que lo hagan, también, así se bajan los riesgos y costos que se deben asumir por haber tenido la idea, pero también se compromete a quienes serán los objetivos o beneficiados, que luego aceptarán y tolerarán mejor los riesgos que significa todo el movimiento a realizar.

Finalmente, cualquiera que quiera encajar en el perfil del emprendedor, debe tener compromiso real con sus colaboradores y objetivo. Debe saber organizar su propia tarea y la de quienes lo rodean, conocer los niveles de urgencia o necesidad y respetarlos; debe poder contagiar su deseo de progresar y acompañar o respetar los propios deseos a quienes estén acompañándolo en el camino que recorren hacia el objetivo común.

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