Oportunidades de negocio

oportunidades negocioA menudo debes encontrarte cansado de levantarte todos los días para ir a trabajar y piensas en qué podrías hacer para terminar con la rutina y con excedentes para terceros, optimizando tu propia fuerza de trabajo en virtud de tu crecimiento personal y económico. Si esto te sucede al menos una vez por semana o por mes, te recomiendo que sigas leyendo en búsqueda de oportunidades de negocio que te ayuden a salir del círculo vicioso del trabajo en relación de dependencia.

Le llamamos círculo vicioso, porque este tipo de empleo te disgusta pero te genera seguridades que no estás dispuesto a resignar por algo inestable, como son un sueldo fijo a fin de mes, cobertura social y aportes previsionales estables. No te preocupes, no es un problema tuyo y personal, le sucede a la mayoría de quienes están actualmente empleados, pero suelen ser pocos quienes se animan a planteárselo y a imaginar que existen otro tipo de posibilidades más allá del jefe y el horario.

Las oportunidades de negocio pueden aparecer en distintos ámbitos y rubros. Hay quienes prefieren buscarlas, por ejemplo, en internet, o quienes son más apegados al mundo “real” y prefieren buscarlas en un comercio, en artesanías, en abrir un gimnasio, en escribir un libro, entre otras opciones. Empero, antes de pensar en dónde encontrar la tuya, es importante que hagas un listado de motivos por los cuales quieres hallarla.

No significará lo mismo para quien quiera costear sus estudios, sus salidas de fin de semana o la alimentación de toda una familia, y esto no solamente en referencia a la cantidad de ingresos que requiere cada ejemplo. Antes de empezar debes grabarte la consigna de que no es posible hacer mucho dinero trabajando poco, pues esto es lo que todas las personas te ofrecerán para tentarte.

Ahora, es importante que te preguntes seriamente qué es lo que te hace salirte del modelo de trabajo tradicional para buscar tu propio camino. ¿Es el hartazgo? ¿Es la desilusión? ¿Es tu espíritu emprendedor? ¿Es la política? ¿Es la situación económica de tu región? ¿Es una presión externa? ¿Es formación académica? ¿Son tus aspiraciones monetarias? Pueden ser cualquiera de estas opciones, ninguna, todas u otras, pero debes tener muy claro el porqué. De esta forma, no habrá lugar a los errores: imagínate que dejas tu empleo de diez años de antigüedad y un sueldo que te garantiza una confortable calidad de vida por un capricho; jamás te lo perdonarías y pondrías en riesgo no solo tu situación, sino también la de tu familia.

En el gran mundo de internet, las posibilidades son innumerables. Sin embargo, hay que ser muy cuidadosos y jamás creer en la trampa fácil de que nos haremos millonarios en un mes trabajando una hora por día. En general, las empresas que ofrecen este tipo de negocios al estilo “gana miles de dólares enviando e mails” jamás te dejarán más que el dinero necesario para pagar tu conexión, y a veces ni siquiera eso. Por esto, es muy importante entender en profundidad cuál es la idea, poder analizar cuál es el beneficio que le queda a la empresa y cuál será nuestro trabajo antes de aceptar: teniendo estos datos aparecerá fácilmente la deducción de si puede ser real o es un invento para captar gente.

Del mismo modo, no confíes si te invitan a colaborar monetariamente para comenzar a trabajar a modo de inversión. Por más que sean centavos los que te solicitan nomás, debes saber que el negocio está precisamente ahí: en que millones “inviertan” centavos diariamente. Aclaramos que no se trata de una verdadera inversión, sino en una estafa. Si vas a tomar un trabajo por internet, interiorízate bien antes de hacerlo.

Alguna de las formas para encontrar verdadera información sobre las empresas de internet es buscar en motores de búsqueda opiniones de foristas que han pasado ya la experiencia. Te sorprenderás encontrando cuántas de esas supuestas organizaciones serias dispuestas a hacerte conocer el éxito no son reales. Obviamente, tampoco debes creer en todo lo que lees, puesto que también se contrata a personas para que hablen mal de la competencia; hay que hacer un trabajo minucioso de investigación y no solo una lectura superficial de la información recabada.

Cada vez en más países se han ido poniendo de moda las llamadas franquicias, que no son más que las cesiones de una marca para su comercialización. Por ejemplo, una conocida marca de ropa tiene su sede central en la capital y tú quieres abrir un local para venderla en el interior; para ese caso tienes que solicitar una franquicia.

Lo mismo sucede con las casas de comida, las concesionarias de vehículos nuevos y usados, establecimientos educativos y empresas de numerosas actividades, en general muy reconocidas, puesto que ahí es donde radica el interés de los comerciantes. Si tienes la opción de abrir un local de ropa y quieres empezar a promocionar una marca nueva y local, es muy probable que tengas muchos riesgos que afrontar. Sin embargo, si empiezas comercializando una marca muy reconocida que no se consigue en tu ciudad, tendrás el éxito prácticamente asegurado. Incluso si no fuera el único local que la comercializa, tus chances de triunfar se multiplicarían ampliamente.

Bien sabemos que la ropa no es un comercio para todos, y tal vez tampoco lo sea la atención al público. Esto significa que debes buscar tus oportunidades de emprender en otros ámbitos. Puedes pensar en otra actividad comercial, es decir, vender otro tipo de productos que no tengan que ver con la indumentaria, o buscar otra rama. Es muy importante que te preguntes de muchas formas para qué te consideras verdaderamente bueno.

No importa que las respuestas comiencen no siendo de tu agrado, la idea es ir moldeando tus propios intereses a las posibilidades, y no a la inversa, como suelen hacer quienes sistemáticamente fracasan y se preguntan por qué es que tan mal les va. Un negocio que suele interesarle a muchas personas es el gastronómico, en el que además tienes un amplio abanico de posibilidades, ya que puedes gerenciar un restaurante, casa de comidas rápidas o confitería, pero también puedes ser el chef o atender al público dependiendo de tus intereses.

Es muy necesario que marquemos la diferencia entre dos tipos de oportunidades de negocio. Por un lado, tenemos aquella que es completamente de nuestra invención y no requerirá más que de nuestro aporte o, a lo sumo, de asociarnos con otras personas para realizar un trabajo en equipo o un socio que tenga capital económico para invertir. Por otra parte, y muy alejada a esta modalidad, se encuentran las oportunidades de negocio que implican una relación de dependencia, aunque no sea formal, con otra empresa u organización.

Por ejemplo, si comienzas un emprendimiento por internet, ese negocio, en realidad, será de otro, aunque seas tú quien lucra también con él. Si, por el contrario, creas una página web de anuncios locales para comerciantes de tu ciudad, el emprendimiento será completamente tuyo.

Si vendes productos cosméticos por catálogo como alternativa aparte de tu trabajo en relación de dependencia, la mayor parte de lo que recaudes será para la empresa que los produce y no tuya; pero si fabricas aceites esenciales caseras y  las comercializas, una vez cubierto los costos de materia prima y alguna que otra inversión, la ganancia será tuya.

Aunque creamos en el destino, en Dios o en cualquier suerte, jamás debemos perder de vista la idea de que las oportunidades de negocio no vienen solas, sino que hay que buscarlas para encontrarlas. Si esperas que un gran emprendimiento que parezca perfecto golpee a tu puerta o entre a tu bandeja de entrada de correos electrónicos, puedes esperar sentado, pues las posibilidades de que algo así suceda son menos de una en un millón. Debes ponerte en acción, movilizarte para encontrar por ti mismo el camino que buscas; de a poco entenderás que el éxito no es volverte millonario, sino haber logrado la meta de emprender bajo tu propia cuenta.

Las oportunidades de emprender pueden estar al alcance de tu mano o frente a tus narices sin que puedas verlas, porque vienes con una forma de pensar acostumbrada a trabajar según los intereses de otros. Esto no es en lo absoluto tu culpa, es la forma en la que comúnmente somos y fuimos educados en nuestras familias, en nuestras escuelas y en nuestras universidades. Lo importante es no perder la capacidad de búsqueda, la curiosidad que es el motor de cualquier emprendimiento. Recuerda siempre que las grandes personalidades exitosas del mundo, conocieron el éxito a través de una duda que los llevó a una acción: si hubiesen aceptado todo tal como se les estaba dado, jamás habrían avanzado. Ahora es tu turno.

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