Normativa y ley de franquicias en Argentina

ley franquiciasSi bien en Argentina no existe una ley  específica para regular las franquicias, se toman como referencia los marcos legales existentes en los códigos civiles y de comercio, en la legislación nacional y en las legislaciones provinciales y municipales relacionadas con el comercio y la administración.

Es importante aclarar que existen diversos proyectos de ley que están siendo tratados y esperamos que pronto se pueda avanzar en esta materia pendiente.

Según estudios privados, el mercado de franquicias en este país tiene más de 20 años en funcionamiento con más de 50 rubros activos y más de 400 conceptos, con cerca de 20.000 puntos de venta, lo que significa un nivel de empleo de más de 160.000 personas, marcado casi el 2% del Producto Bruto Interno del país. Este mismo estudio indica que más del 30% de las firmas tienen presencia en otros países.

El mercado tiene a América del Sur en general como un objetivo por demás interesante por los aspectos sociales, culturales y de comercio que se mantienen en el tiempo. Por esto, conocer cómo manejarse con las normativas es importante a la hora de iniciar o adquirir una franquicia.

La Constitución Nacional Argentina garantiza el derecho de ejercer industrias lícitas, el derecho a trabajar y a respetar la libertad y la propiedad privada.

Las normativas aplicables directamente se pueden tomar del Código de Comercio y del Código Civil. En el primero, todas las disposiciones son aplicables en mayor o menor medida, teniendo en cuenta también la costumbre mercantil como fuente de este derecho. Algunos de los aspectos que integran este sistema de negocio, como la locación de servicios, el comodato, el usufructo de la marca y la transferencia de derechos están normatizadas en este código.

En el Código Civil, las normativas aplicables son las relacionadas con los contratos entre personas físicas o jurídicas, los escritos sobre contratos especialmente la sección dedicada a nulidades, caducidades, prescripciones y pactos comisorios.

Así en Argentina como en todos los países del mundo para invertir en una empresa es necesario haberla registrado en el Registro de la Propiedad Intelectual o similares. En el caso de este país, se aplican las normativas relacionadas con la propiedad industrial e intelectual, abarcando las licencias de uso tanto del know how como de los dibujos, signos, palabras y combinaciones que identifican a la marca es decir dan formato y soporte al uso de la misma y todo lo relacionado con estas que pasan a ser legalmente propiedad del franquiciante, llamado “tercero” en el código.

También en el Código Civil se encontrará normativa aplicable en el caso de las inversiones extranjeras, giro de regalías y transferencias internacionales de tecnología, por nombrar las más importantes. Esto se aplica tanto a las firmas de Argentina que se expanden al exterior como a las extranjeras que llegan al país.

Otro aspecto que la normativa de franquicias de Argentina obliga a contemplar en los convenios son los aspectos de la Ley de Contrato de Trabajo con todas sus modificaciones y decretos vigentes al momento de iniciar el emprendimiento o hacer el contrato con el inversor. Esta normativa se relaciona la jornada de trabajo, los salarios, los accidentes de trabajo, la edad de los empleados, entre otros aspectos. Son de aplicación nacional, y válidas tanto para empresas nacionales como extrajeras.

Finalmente, otro de los reglamentos aplicables son los relacionados con la normativa tributaria, que también son de aplicación nacional y para extranjeros. En estas reglamentaciones se estipulan entre otros aspectos los impuestos tanto al valor agregado, como a las ganancias o sobre los ingresos brutos. También habla sobre la posibilidad de endeudarse de los empresarios y los impuestos que corresponden a las transacciones bancarias y las contribuciones al Estado. Es decir, en este conjunto de normativas se habla de lo relacionado con los esquemas económicos de una firma y de estos puede depender su rentabilidad.

Un aspecto importante a tener en cuenta, que fue mencionado en párrafos anteriores es el del registro antes de iniciarse en el negocio. Si la marca no es registrada con anterioridad no se podrá cobrar derechos por su uso y cualquier persona podrá usarla sin solicitar permiso alguno.

Para registrar en Argentina es necesario cumplir con una serie de trámites administrativos que implican la búsqueda de marcas similares o confundibles existentes y ya registradas, que la marca a registrar no esté incluida en las prohibiciones o exclusiones especificadas, que no existan oposiciones. Una vez cumplido los trámites administrativos, se registra. Este registro debe ser renovado cada 10 años y permite al dueño ejercer su derecho de propiedad ideológica otorgar licencias o cobrar regalías por el uso, proteger su nombre y solicitar se respete también en otros países.

Al registrar la marca, también el dueño se asegura que el registro nacional lo proteja contra la aparición de marcas similares o confundibles.

 

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