No sigas estas 3 claves o te convertirás en un Mal Jefe

mal jefeLlegó el día soñado: el ascenso. A partir de mañana no serás más un simple empleado sino que has conseguido una posición jerárquica: te has convertido en jefe. ¿Estás preparado?

La mayoría de las veces los jefes son detestados por sus subordinados o crean más conflictos de los que podrían solucionar, precisamente por falta de preparación en cuestiones bastante elementales.

¿Tú también quieres fracasar en el intento? ¡Sigue nuestros “consejos”!

Utiliza la ira para que el personal cumpla sus tareas.
Hay diferentes formas de conseguir que el personal de lo mejor de sí en pos de los objetivos de la organización: bonos, gratificaciones, incentivos sociales, elogios, promociones, recompensas, premios, distinciones… Sin embargo, algunos consideran que el personal necesita incentivos sociales negativos, como la desilusión o las explosiones de ira de su parte.

En realidad, recurrir a la ira es mucho más cómodo que preocuparte por crear un verdadero espíritu de equipo: el ataque de ira cohesiona al grupo y lo mantiene en silencio mientras tú puedes dedicarte a tus propias cosas. ¡Enójate y te considerarás un buen jefe!

No atiendas las quejas de tus colaboradores
Realmente hay trabajadores que viven quejándose. Probablemente sean infelices en sus vidas, o aún en el propio trabajo. Lo más seguro es que sean unas personas desagradecidas, incapaces de ver todo lo bueno que les ofrece la empresa en la que trabajas… Algunos superiores creen que deben escuchar las quejas de los trabajadores pues éstas suelen funcionar como una alerta temprana sobre futuros problemas más graves.

¡Nada de eso!

Cuando un empleado desee expresar una queja, lo primero que debes hacer es enojarte (ver punto anterior) y procurar que el quejoso se avergüence de su actitud. A continuación puedes escuchar su queja (si aún insiste en expresarla), pero únicamente para conformar la trabajador.

No realices evaluaciones imparciales
Muchas veces, una de las tareas del jefe es evaluar el desempeño de sus subordinados. ¡Es el momento de la dulce venganza! Si tienes sentimientos negativos hacia alguno de tus colaboradores, aunque éste sea un buen trabajador, perseverante, creativo e inteligente, no dudes en dejar que esos sentimientos influyan en tu evaluación.

De la misma manera, déjate influenciar por los colaboradores que buscan tu favoritismo adulándote, a fin de obtener buenas evaluaciones. Los trabajadores se dividen en personas amadas y personas odiadas, y esta es la clave para la evaluación de desempeño. ¿No lo crees así?

Seguramente no. Todo esto no ha sido más que poner en clave de humor uno de los más grandes desafíos que pueden enfrentarse durante la carrera laboral: convertirse en jefe. A veces se cree esto significa tocar el cielo con las manos, cuando en realidad las posiciones jerárquicas intermedias se ven sometidas a una doble presión, como se dice vulgarmente, se parecen “al jamón del sandwich”: por una parte están sus sus subordinados y por otra sus propios superiores.

Por eso, si quieres convertirte en un verdadero líder de tu equipo… procura escuchar a tus colaboradores, incentívalos con elogios y reconocimiento, y muéstrate cordial y bien dispuesto.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *