No es fácil detectar por donde se escapa el dinero, emociones

Quieres saber por donde se escapa el dinero? En este post te cuento un caso que puede ser el tuyo o el de algún amigo, que a pesar de ser muy cuidadoso con sus cuentas el dinero no le alcanza.

Siempre hay algún amigo o conocido que dice “el dinero no me alcanza”, también dicen “quiero lo mejor para mi familia”, pero lo mejor muchas veces es una elección emocional mas que practica y de acuerdo a las posibilidades reales. Veamos la siguiente historia de Andrea.

Andrea es una chica moderna que tuvo la precaución de llevar algunos cursos de educación financiera y es asidua lectora de estos temas. Lleva un registro de gastos minucioso pero no deja de opinar que “el dinero no le alcanza” por lo que se ve obligada a usar la tarjeta de crédito.

Ella dice “se que no debo usar la tarjeta de crédito, pero que hago si el dinero no me alcanza, ya me ajuste al máximo, mis cuentas están claras y no se, no entiendo por donde se escapa el dinero”

En otro post decía “ “no me alcanza el dinero” con lo que quieren decir que su economía estará mucho mejor no cuando ganen mas, sino cuando aprendan a hacer un presupuesto familiar”, pero parece que simplemente hacer un presupuesto familiar no basta, se requiere además un dominio de las emociones.

Para Andrea “lo mejor para su familia” va mas allá de lo que su presupuesto puede pagar, matriculo a sus dos hijos en el mejor colegio, pagando una mensualidad que no se puede permitir. Sin duda es una elección muy emocional, una buena acción que beneficia la educación de sus hijos pero que produce un gran forado en su economía.

Hay mucha gente que, por ejemplo, prefiere comprar ropa cara y hacer máximos ajustes en su alimentación, Sin duda verse bien no esta mal, pero la salud es parte importante de verse bien.

Cuando están presentes estas emociones muy poderosas de buena voluntad es difícil ver por donde se escapa el dinero, se hace muy difícil poner énfasis en estos puntos para hacer los ajustes. “Ya me ajuste al máximo de lo que creo que me merezco”

Para Andrea, solo pensar en cambiar de colegio a sus hijos significaba un gran dolor del que siempre escapaba endeudándose. Pero de continuar con ese ritmo de gastos la tarjeta de crédito podía ser responsable de perder la casa la salud y el futuro. Lo peor es que también  pone en riesgo la escuela de los niños. ¿Qué pasaría si el papá se quedara de pronto sin trabajo?

Quizá también a ti no te alcance el dinero, y se te hace difícil detectar por donde se escapa el dinero. Espero que esta historia te ayude a tomar una decisión que lleve salud, esperanza y optimismo a tu hogar. Como dicen “no es la cara que tenemos, es la cara que ponemos”

Imagen Dreamstime – Fuente BlogyLana

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