Montar un Negocio

montar negocioAspectos a tener en cuenta antes de tomar la desición

La ilusión de emprender nuestra propia empresa puede a veces proyectar con optimismo lo que implica. Si queremos montar un negocio, es necesario saber previamente al menos 6 cosas que deberemos aceptar y cumplir para que todo funcione a la perfección.

1 – Un emprendimiento propio implica ser el responsable de todo; desde deudas, pagos y accidentes, hasta negociaciones y situaciones. Deberemos tomar las decisiones más importantes, que serán clave para la vida futura de nuestra empresa. Incluso también estaremos encargados de la planificación, los presupuestos, las cuestiones políticas y todos los pasos a seguir. Tener nuestro emprendimiento significa, al menos en un principio, trabajar sin discriminar los terrenos.

2 – Así como ser el jefe tiene sus beneficios, ser el dueño requiere en ocasiones esfuerzos extras. No faltarán los momentos que debamos hacer “horas extras” sin remuneración para que no peligren nuestros ingresos, por ejemplo. Y lamentaremos leer que montar un negocio propio puede dejarnos sin vacaciones unos cuantos inviernos o veranos hasta que nos hayamos posicionado suficientemente.

3 – Al iniciar un proyecto estaremos incursionando en el mundo donde los cobros no tienen fechas ni formas exactas, y las negociaciones y renegociaciones son una constante. Deberemos lidiar con proveedores y clientes, y movernos para que a fin de mes las cuentas nos dejen saldo positivo.

4 – Una de las virtudes fundamentales que necesitamos forjar es la autodisciplina. Al tener el poder de la toma de decisiones, podremos decidir en mayor medida qué horarios tendremos, cuántos días trabajaremos, y obtendremos cierta flexibilidad con los tiempos. Pero esto puede resultarnos un arma de doble filo; la autodisciplina nos ayudará a no mermar en el rendimiento, a cumplir con lo asignado tal como si nuestra labor fuera en relación de dependencia.

5 – Si nos decidimos por nuestra empresa, el compromiso con el trabajo será mucho más fuerte que si trabajáramos en relación de dependencia; cuando algo es nuestro, por lo general lo defendemos y disfrutamos más, y la mayoría de las veces está acorde a nuestros intereses. Montar un negocio exige excelente predisposición y buena cara full time, todos los días. Una mala atención o la baja en la calidad de nuestros servicios podría desembocar en la pérdida de clientes, y menos clientes significa menores ingresos. La responsabilidad sin dudas es más grande, ya que el capital y el tiempo invertido es el propio.

6 – Crisis es oportunidad, pero al iniciar un proyecto es preferible no toparse con ella. Es verdad que cuando los malos tiempos llegan afectan a todo el mercado (aunque en distintas medidas según las condiciones y estructura de cada empresa); pero también muchas veces nuestro bolsillo no se ven tan afectado en relación de dependencia: a fin de mes nuestro sueldo se deposita en los mismos valores que cuando la empresa vive tiempos prósperos. Si queremos montar un emprendimiento propio debemos aceptar que nuestros ingresos pueden variar y verse afectados según la época y el ciclo de vida del mercado en el que nos movemos.

 

beneficios emprender6 Beneficios de Montar negocio propio

Montar un negocio no es solamente realizar un emprendimiento por nuestra propia cuenta; como cada acción que realizamos, debemos considerar todas las repercusiones y significados que tiene. Aquí van los 6 beneficios principales de hacerlo.

1 – Somos nuestros propios jefes

Cuando iniciamos una empresa, nos convertimos en los primeros integrantes de ella, y por ende tenemos los puestos más altos. No hace falta dar explicaciones, ni rendir cuentas más que a organismos estatales. Además, al emprender por nuestra propia cuenta podemos definir cuáles son las tareas a las cuales nos abocaremos, y desligarnos de las que no nos interesan.

2 – Los horarios son flexibles

Exceptuando casos en el que nuestra labor coincide con eventos o actos concretos (como por ejemplo, la cobertura periodística de un partido de basketball), emprender nuestra empresa, nos permitirá llegar tarde, salir temprano, tomar recesos, y manejar los horarios cómodamente. Este beneficio se potencia al tener empleados que puedan hacerse cargo de las tareas básicas.

3 – El trabajo es para uno mismo

Cumpliendo el sueño marxista, una de las principales ventajas de montar un negocio es que nuestra plusvalía queda en casa, significándonos más ingresos. No trabajamos para otros que se llevan la mayor parte del dinero, sino que todo lo que hacemos es para nuestro propio beneficio.

4 – Tomamos nuestras propias decisiones

Montar un negocio propio significa no estar supeditado a las decisiones de otros; en todo caso, deberemos consensuarlas con nuestros socios. Podemos decidir desde las políticas empresariales o con quiénes trabajaremos, hasta los muebles de las oficinas de acuerdo a nuestras preferencias. Claro que también implica tener que tomar resoluciones en ciertas cuestiones, y de ellas podría depender la supervivencia de nuestra empresa.

Para aquellos que adoran tener injerencia, iniciar un proyecto propio posará sobre sus hombros las responsabilidades más importantes.

5 – Elegimos formas y tiempos

Volcarse independientemente a un mercado puede darnos la posibilidad de adaptar los tiempos, formas, lugares e incluso valores a nuestros criterios. Por ejemplo, si nos dedicáramos a la comunicación multimedia y nos encargaran un spot televisivo, en nuestro presupuesto incluiremos tanto el tiempo de entrega como los precios, que no siempre se rigen por el mercado (algunas empresas los aumentan debido a la demanda laboral que ellos mismos tienen); emprender nos permitiría decidir si, considerando dicha presentación del trabajo en siete días, lo haríamos todo en uno, tres o en el total de la semana.

Como vemos, nos daría la posibilidad de trabajar por resultados finales, eligiendo nosotros cómo será el desarrollo en el ínterin, y adaptándolo a nuestra comodidad.

6 – Podemos trabajar en lo que nos apasiona

Muchas personas sufren frustraciones en su vida porque sus trabajos no las satisfacen. La actividad laboral puede influir en nuestros estados de ánimo y formas de encarar las situaciones. Al decidir montar un negocio podemos elegir hacerlo sobre lo que nos apasiona, de manera que deje de ser una mera obligación para la consecución de ingresos, y se convierta en algo que no sólo nos remunere, sino también nos satisfaga internamente.


problemas emprenderLos 5 errores más comunes al comenzar

Cuando fundamos una empresa personal o incursionamos en una nueva unidad en el mercado, nos exponemos por inexperiencia a caer en los errores más frecuentes que llevan al fracaso. Emprender demanda tiempo de estudio y conocimiento de algunas cuestiones. Para evitar recurrir en los errores más comunes, aquí los detallamos.

1 – Lanzar un producto sin haber analizado el mercado

El concepto es simple, si no tenemos a quien venderle, montar un negocio será una pérdida de tiempo. Para tener ingresos, es requisito indispensable que haya un mercado, entendiendo por él un público que está dispuesto a dar dinero por lo que ofrecemos. Muchos improvisados se lanzan sin la certeza de que será redituable; esto es condenar el emprendimiento a no ver el éxito.

2 – Invertir más en el producto que en la comunicación

Podremos tener la mejor idea del mundo plasmada en un producto, pero si las personas no se enteran nunca veremos su dinero. Para iniciar un negocio exitosamente, deberemos invertir un alto (y probablemente mayor) porcentaje en comunicación y publicidad. Si hasta existen productos de muy escasa elaboración por los cuales la gente paga, por ejemplo, 100.000% más que su costo; esto es porque el mercado se rige fundamentalmente por el valor, no sólo por el precio, y si el valor que el mercado le asigna es mayor al precio (lo que se da en gran medida comunicando), probablemente las ventas sean numerosas.

3 – Elegir los medios de comunicación según el rubro

La selección de los medios de comunicación es una etapa a la cual debemos brindarle dedicación. Un error grosero y frecuente es elegir a los medios por su rubro. Por ejemplo, si emprendemos una inmobiliaria y nuestro objetivo es vender propiedades, ¿publicitaremos en una revista del sector que analice el mercado inmobiliario o en un magazine de un club de vinos?

Si optamos por la primera opción, probablemente nos vean corredores inmobiliarios y con suerte algunos pocos inversores cotidianos, es decir, competidores; en cambio, las personas que suelen estar asociadas a clubes de vinos suelen tener un alto poder adquisitivo y son más potenciales compradores. Al montar un negocio, nos será beneficioso seleccionar los medios de comunicación de acuerdo al público, no al rubro.

4 – Buscar un rápido recupero de la inversión

La inversión que implica por lo general llega a valores que no se recuperan antes de los dos primeros años, dependiendo el tipo de emprendimiento y su mercado. Querer recuperar lo invertido rápidamente hace en muchas ocasiones que merme la constancia en inyecciones de dinero que necesita una empresa en sus primeros meses. Si pensamos emprender, es preciso que nos mentalicemos en que los frutos se verán tras una larga cosecha.

5 – No planificar el futuro

Al comenzar un proyecto deberemos tomar decisiones de acuerdo al pasado, presente y sobre todo el futuro. Lanzarse al mercado sin haber planificado los pasos que dará nuestra empresa es sencillamente someterse a las voluntades de los competidores. Si no somos agentes activos en el rubro, las condiciones futuras serán las más cómodas para el resto, y bastante complicadas para nosotros. Requiere entonces hacer una proyección de las eventuales circunstancias y los pasos a seguir, con nuestra empresa como protagonista.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *