Mitos Sobre las Empleadas Domesticas

Mito: Cuando se contratan trabajadoras con experiencia no es necesario detallarles las actividades a realizar.

Esto es un mito, las empleadas domésticas con experiencia conocen las labores del hogar, pero no conocen las necesidades y requerimientos específicos de la casa en la que están siendo contratadas; cada persona es diferente y cada casa tiene sus propias necesidades, el detallar las tareas que se deben de realizar permitirá que el trabajo sea llevado a cabo a satisfacción del empleador sin lugar a dudas.

Mito: Las trabajadoras no tienen seguridad social.

Aunque esta afirmación es una realidad, es necesario ofrecerle a la persona que se contrata unas condiciones de trabajo dignas, en las que se deben de incluir los días de descanso con los que cuenta a la semana, el horario de trabajo, el sueldo mensual y vacaciones a las que se tiene derecho de acuerdo al tiempo laborado.

El trabajo doméstico es como cualquier otro empleo remunerado, existen derechos y obligaciones para ambas partes. Uno de los derechos importantes que se tienen que ofrecer es el servicio médico, se debe de tener siempre en mente que se está contratando a una persona que va a prestar el servicio de cuidar el hogar.

Mito: El contratar a una empresa de servicios domésticos es mejor que contratar individualmente

En términos generales esta afirmación es verdadera, ya que en lugar de una persona se está contratando a una empresa. Al ocupar los servicios de este tipo de empresas las empleadas cuentan con todos lo derechos que establece la ley para los trabajadores, otorgándoles seguridad social y quitando al empleador el problema de negociar las condiciones de trabajo, ya que la agencia es quien contrata estos trabajos. Otra ventaja es que en este tipo de contratación es posible deducir de impuestos.

Mito: Una compañia de servicios domésticos y una agencia de colocación de empleadas domésticas son lo mismo.

Esto es falso, una compañia de servicios domésticos es una empresa que a través de su personal realiza las tareas del hogar, es decir que se contrata a la empresa y no a la persona; en una agencia de colocación se envía a personas que cubren el perfil que se les solicita para que sean contratadas por el empleador.

La responsabilidad de la agencia de colocación es realizar la investigación de las referencias de las trabajadoras que recomienda, la cual termina al momento en que se contrata a una de las empleadas domésticas que envió.