Mercadotecnia

mercadotecnia¿Qué es la mercadotecnia? Si se quisiera una definición sencilla para dummies o personas que no tienen mucha idea sobre este concepto capital del marketing, podemos decir que es una rama especializada de la publicidad, casi como una ciencia, la  que ayuda a difundir mediante pasos y procedimientos la oferta del emprendimiento de una manera profesional y no improvisada.

Para ello se sigue una estrategia de largo aliento que permita hacer una serie de acciones publicitarias sobre un producto determinado en un tiempo definido por el emprendedor, el cual puede ser por una semana o por  varios meses.

Esto significa en el hecho de que es una actividad realmente fundamental para la promoción de los productos y servicios que se quieren ofrecer en el mercado. Pero para que una estrategia de mercadotecnia pueda tener éxito realmente al ser aplicada, idealmente se debieran seguir algunos pasos que son realmente fundamentales.

Consejos

Efectos en el tiempo: El primero de estos pasos para que pueda perdurar una campaña publicitaria de estas características, está relacionado con el hecho de que si se va a comenzar una estrategia de este tipo, lo ideal es que queden sus efectos visibles en el tiempo.

Como siempre se plantea en este campo, no se puede pensar en una  puesta en escena publicitaria de una semana o dos, sino que pensarla en un tiempo largo, de 3, 5, o 6 meses en perspectiva, ya que al pasar un largo lapso de tiempo, podremos ver si el camino que se decidió seguir en ese momento fue el más acertado o no. Antes de eso, es imposible poder saber si se escogió la estrategia correcta o escogimos el camino equivocado.

Además, hay que recordar que no es cosa de poner un spot en la TV o un jingle en la radio o poner varios posteos en el blog del emprendimiento, sino que deben ser una serie, que estos tengan una coherencia y que puedan tener una continuidad en el tiempo, factores que ayudaran a que pueda generarse el efecto de lograr estar en la mente y en los gustos del consumidor. Si esto es así, podemos decir que se han logrado los objetivos previamente definidos.

Campañas de larga duración: El segundo de los consejos para poder pensar en una estrategia de mercadotecnia relativamente exitosa tiene que ver con el objetivo de cualquier campaña de larga duración. Este es, sin duda,  es el colocar el nombre del producto en la cabeza de los consumidores.  No sacamos nada en invertir durante meses si es que no se logra esto, que los potenciales clientes puedan saber que estamos vendiendo y a que nos dedicamos.

Pero si se logra que puedan tener  nuestro producto en la cabeza y sepan que es lo que el emprendimiento ofrece, ya podemos pensar en que se logró el objetivo. Esto hace que se justifiquen las campañas largas en el marketing, sobre todo para los productos nuevos, ya que por sí sólo, no se va a lograr, sino que hay que contar con una presencia permanente con el objetivo de lograr dicho fin, que es el de ser conocido en el mercado.

Recursos para llevarla a cabo: El tercero de las recomendaciones básicas para cualquier plan de mercadotecnia que se pretenda llevar a cabo, se relaciona con el hecho de que al ser una campaña un proceso de largo tiempo, es necesario pensar en todo lo que se necesita para poder comenzar. Ojo, no nos estamos refiriendo a los recursos materiales, sino a lo más importante en cualquier estrategia publicitaria: tiempo y la capacidad de crear e imaginar. Una regla del mundo del marketing dice que no sacamos con mucho dinero si escasean las ideas y si hay ideas, no se necesita mucho dinero.

Es a estas reglas básicas que el emprendedor debiera considerar más que a tener recursos y dilapilarlos en malas campañas.  Esto hace que tengamos que apostar más al talento de nuestros publicistas más que sus grados académicos o a su red de contactos. Además, por mucho que se tengan los medios, ya sean estos materiales y técnicos, la ausencia de ideas puede hacer estragos en cualquier estrategia. Por ello, quien debiera ocupar un puesto de primacía en cualquier plan de marketing es el ingenio más que el recurso en sí mismo.

 

Cuidado con las innovaciones radicales: El cuarto de los consejos que haremos mención en este posteo, es considerar que las campañas más exitosas que se han hecho, no han sido totalmente innovadoras sino que se han basado en cosas ya existentes, en fórmulas ya probadas y desarrolladas por otros, es decir, en las tendencias que hay actualmente en el mercado.

Tenemos que recordar necesariamente un hecho capital que se da en el marketing,  que es que los consumidores son sumamente reacios a innovar en una gran escala, sino que van a la segura, es decir, a lo que ya conocen. En otras palabras, podemos decir que en ese sentido, los consumidores son sumamente conservadores y cualquier cambio radical en su producto favorito puede ser hasta contraproducente.

Es por ello que presentar algo que escapa de lo conocido, es tal vez, darle a esa campaña una directa sentencia de fracaso. Por ello, para evitar cualquier descalabro innecesario, es mejo ver que modificaciones se pueden realizar en las acciones de mercadotecnia pero que no afecten a la esencia del producto y que no asusten a los consumidores. El objetivo de los cambios siempre debe ser en el sentido de mejorar, no de cambiarlo ni quitarle la esencia.

 

El fracaso y un plan B: El quinto de los consejos vinculados a las acciones que están vinculadas a la mercadotecnia, necesariamente tiene que ver con el hecho de que siempre hay que tener en vista la posibilidad del fracaso de la estrategia. Pese a que lo ideal es que esta sea exitosa, no hay que nunca desdeñar que toda la campaña pueda resultar un fiasco. Frente a esto, siempre se debiera tener en perspectiva a la mano un plan B, en caso de que la estrategia principal no de los resultados previstos en la planificación.

El plan alternativo debe de ser capaz de mantener en pie la campaña hasta que se pueda lanzar otra, que pueda subsanar las falencias de la otra. Tenemos que tener en cuenta que el fracaso puede ser obra por no tener claro el escenario de mercado que se está enfrentando, una mala planificación o dirigida por publicistas poco competentes, que el mensaje no es claro o simplemente, no era la que correspondía para dicho momento. Por ello, se recomienda tomar en cuenta que errores se cometieron para tomarlos en cuenta en la próxima campaña y no volver a tropezar con la misma piedra.

 

 

¿Quiénes son los consumidores y la competencia?: Un sexto consejo que debemos saber es que en cualquier planificación de mercadotecnia tiene que ver con el hecho de que hay que recordar que no somos el único oferente. A menos que sea  un oferente único (monopolio),  por lo general, se tendrá que enfrentar y competir con otras campañas, peleando muchas veces por el mismo público objetivo. Esto hace que se tenga que hacer dos cosas: estudiar el mercado y contar con una cierta idea de la competencia.

Obviamente, no se puede pensar en ningún paso previo sin idea de las particularidades monetarias, de ingreso y los gustos de los consumidores. Lo mismo pasa con la competencia, pero en este caso, tener claro como han sido sus campañas y sus estrategias. Teniendo claro esto, podemos pensar en una planificación de marketing que pueda al menos ser una alternativa para que los consumidores la puedan considerar. Logrando esto, ya es posible pensar en entrar a competir fuerte en el mercado y disputar un segmento del mismo.

 

Consideraciones finales:

Como se ha visto a lo largo del escrito, pensar en mercadotecnia es mucho más complejo de lo que se cree. Necesariamente implica planificación, ingenio, creatividad, trabajo, esfuerzo, capacidad de soportar el fracaso, estudio de mercado, entre otras características.

Esto no hay que tomarlo como un tutorial definitivo, ya que dependerá de la experiencia de cada emprendedor en realizar su campaña publicitaria. No es lo mismo cuando se hace con muchos recursos corporativos como la que puede realizar un pequeño emprendedor o un comerciante ambulante.

Evidentemente debe haber una adaptación de estos puntos en relación a la coyuntura con la que se enfrenta cotidianamente. Por ello, cualquiera que quiera pensar en alguna campaña, debiera ser capaz de adaptarlos al escenario que le toca enfrentar.

Pero más allá de eso, el marketing y su planificación son necesarios si se pretende llegar a más clientes y hacerse conocido en el medio. Cualquiera que plantee que es innecesario, está totalmente equivocado.

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