Magnitud y estructura de inversiones en la organización

magnitud finanzasEn otros artículos hemos señalado que las decisiones básicas de la función financiera son inversión, financiamiento y distribución de utilidades, las cuales están íntimamente ligadas y se influyen mutuamente.

La presente nota está dedicada al análisis de uno de esos elementos, la inversión, tomada en sentido amplio, es decir al total del activo, sin considerar la problemática del financiamiento, ni tampoco los flujos de fondos que genera, ni tomando el enfoque del valor actual de la misma.

Si bien determinar la magnitud (el cuánto) y la estructura (el cómo) no es tarea sencilla; ya que estos elementos son consecuencia de una serie de variables y de aspectos que se interrelacionan e influyen mutuamente; es importante establecerlas de la forma más exacta posible, ya que tanto su defecto como exceso afectan a la rentabilidad, la liquidez y el riesgo del proyecto,

En general podemos afirmar que la magnitud y estructura de una empresa va a depender de:

  • Condiciones generales de la economía.
  • Sector de la actividad económica en que se ha de operar.
  • Aspectos técnicos y estado de la tecnología en la actividad elegida.
  • Características de la demanda a atender y del mercado de insumos.
  • Políticas propias que se establezcan para la inversión y el funcionamiento del proyecto.

Como sabemos, la estructura patrimonial de una empresa está compuesta de la siguiente manera:

 

estructura patrimonial

 

El activo y pasivo, a su vez, lo diferenciamos entre corriente y no corriente, teniendo en cuenta los plazos de realización o cancelación, según se trate.

En general consideramos que el plazo recién mencionado, corresponde al año calendario.

Esta distinción, en función de la liquidez de cada componente, incluye como activo corriente a los siguientes rubros: Disponibilidades, Cuentas por Cobrar, Mercaderías e Inversiones temporarias.

El pasivo corriente incluye todas las deudas (comerciales, financieras, impositivas, etcétera) que deban ser canceladas dentro del año.

El activo no comente incluye entonces todos aquellos rubros cuyo plazo de transformación en efectivo requieran un plazo mayor al año, conteniendo obviamente los componentes menos líquidos, como son los bienes de uso y las inversiones permanentes.

El pasivo no corriente está compuesto por toda la financiación de terceros que debe ser cancelada en un plazo superior al año.

Desde el punto de vista de las finanzas, consideramos al activo en sentido amplio, es decir como inversiones en general El concepto contable de inversión es distinto a éste, es más restringido, en el entendimiento de que constituyen actividades al margen de la actividad principal de la empresa.

Es decir, el destino de recursos con carácter permanente (con el objeto de mantener una fuente adicional y estable de ingresos) o temporaria (con excedentes de disponibilidades no requeridas de inmediato para el giro normal del negocio)

También consideramos que el pasivo y patrimonio forman la estructura de financiamiento de la empresa siendo lógicamente el patrimonio neto la fuente de recursos de más largo plazo, ya que lo invertido por los dueños o accionistas es lo último que se distribuye después de pagar todas las deudas.

A la estructura recién vista la podemos mostrar entonces:

estructura financiera

Si al activo corriente le restamos el pasivo comente, y a éste resultante le llamamos capital de trabajo; la inversión estará compuesta por el capital de trabajo (corriente o realizable en el corto plazo, un año) y por el capital inmovilizado (no corriente o realizable en el largo plazo, más de un año).

 

El financiamiento es todo a largo plazo, separando el que pertenece a terceros o capitales ajenos y lo aportado por los dueños o accionistas. La estructura que nos queda será:

estructura capital

 

Entonces la estructura de inversión está compuesta por dos grandes grupos que son el capital de trabajo y el inmovilizado y tal composición depende de varios factores, como por ejemplo si es industrial o comercial, si tiene demanda estacional o no, cuál es la decisión estratégica en cuanto a niveles de stock o capacidad de producción, etcétera.

Estos dos componentes de la inversión tienen una dinámica y permanente relación. La magnitud de la inversión en activo fijo condicionará la magnitud del CT, y éste será el combustible para hacer funcionar a aquel. Si deseamos operar a un mayor nivel de actividad, necesitaremos mayor inversión en capital fijo y el de trabajo se ve condicionado por el mayor nivel de actividad, y así recurrentemente.

Mediante las depreciaciones parte de la inversión en capital fijo se transfiere al de trabajo, ello afecta la estructura de las inversiones, haciéndolo dinámico y afectando la liquidez de la empresa. Su efecto dependerá de la magnitud del capital fijo y del método de amortización empleado.

Con las reinversiones parte del CT vuelve al inmovilizado.

La transferencia de inmovilizado al de trabajo genera liquidez en la empresa, vía disponibilidades que no necesita para atender a su ciclo operativo.

Habíamos mencionado que determinar correctamente la magnitud de una inversión es importante, ya que el exceso o defecto en ella nos afecta la rentabilidad. En efecto, si la rentabilidad la medimos como el cociente entre la utilidad antes de intereses y el Activo (UAI / Activo), al estar sobredimensionado el denominador, la rentabilidad será menor.

Si el exceso está en los bienes de uso, tendremos capacidad instalada ociosa y mayores costos fijos, lo que disminuye la rentabilidad.

Si la sobrestimación está en el de trabajo, tendremos exceso de liquidez, lo que se puede traducir en inversiones poco estudiadas o gastos innecesarios, lo que también afecta la rentabilidad.

Si está en el activo monetario, aumenta la exposición a la inflación.

Además por regla general todo capital tiene un costo y no tiene sentido económico incurrir en él para tener capital ocioso.

Por último un exceso de inversión la hace menos flexible para cambiar el ramo de actividad ante cambios en las estrategias empresarias.

Un defecto en la magnitud, provoca también efectos negativos sobre la rentabilidad del activo, rentabilidad del activo propio, liquidez y riesgo.

Si el defecto está en los equipos de producción no podremos producir lo suficiente para lograr los niveles de actividad previstos o posibles de acuerdo con la demanda.

Si está en el capital de trabajo, además de implicar problemas para poder cubrir el ciclo operativo, no se podrá abastecer al fijo con la cantidad adecuada, lo que provocará además costos fijos ociosos. Esto será causa de una menor rentabilidad menor liquidez y por consecuencia mayor riesgo.

Si el defecto está en el monetario, tendremos menor exposición a la inflación pero a costa de tener capacidad instalada ociosa.

Por lo visto es fácil advertir que cada empresa tendrá características propias según sea su estructura.

Si pensamos en empresas de grandes aplicaciones de capital, como pueden ser las petroleras o navieras, resulta evidente, que tienen distintas características respecto a por ejemplo una cadena de supermercados o a instituciones bancarias

En general, los proyectos y las empresas en marcha tienen características operativas, niveles de actividad y utilidad distintas; por lo tanto distinta será la rentabilidad del activo y patrimonio neto y distinto será el riesgo según su estructura de inversión.

Así por ejemplo, una empresa de alta participación relativa del capital inmovilizado y de alta inversión tendrá: mayores costos fijos; exigirá un elevado volumen operativo para lograr su punto de equilibrio económico, lo que hará a la empresa muy vulnerable ante una retracción de la demanda o cambios en el mercado.

Esto provoca un efecto negativo en la ventaja operativa y le otorga menor flexibilidad para cambiar su estructura de costos, y para cambiar de ramo o actividad. Todo esto aumenta el riesgo empresario y si bien logran alto volumen de utilidades en valores absolutos, tienen baja rotación.

 

Capital de trabajo

capital de trabajoEl concepto es usado aquí en sentido amplio, es decir es el total de capital requerido para atender la operatoria de la empresa, independientemente de cómo se lo financie.

El determinar correctamente la magnitud, así como el manejo del CT, son aspectos fundamentales en la vida de las empresas Errores en las estimaciones o malas políticas aplicadas, afectan directamente la rentabilidad y la liquidez (flujo de fondos).

El CT tiene una característica que lo diferencia del fijo: su divisibilidad o fraccionabilidad, lo que significa que podemos aumentarlo o disminuirlo en pequeñas unidades. Esto último le otorga flexibilidad a las decisiones de financiación; ya que puede adquirirse por partes, de acuerdo a las necesidades; permitiendo minimizar los costos.

Sin embargo, siempre tenemos un nivel mínimo aplicado al ciclo operativo, que no podemos evitar. Dicho nivel es considerado por muchos autores como un inmovilizado, pero sin las características de los bienes de uso. Adquiere la característica de inmovilizado, en el sentido de que la empresa no puede reducirlo sin resentir su operatoria.

No obstante, se diferencia con el fijo (verdaderamente inmovilizado), porque cambia constantemente su contenido (de efectivo a mercaderías, a cuentas por cobrar, nuevamente a efectivo, etcétera); en cambio éste no. Además, aunque la magnitud sea la misma, los componentes pueden variar (por ejemplo los deudores por ventas).

Por ello, aunque el de trabajo permanente tenga características semejantes al inmovilizado, expresa un contenido y un comportamiento distinto.

El de trabajo transitorio es el que se aplica eventualmente en la empresa, por variaciones normales en la duración del ciclo operativo o en el nivel de actividad.

La magnitud depende del nivel de actividad, de la duración del ciclo operativo, del costo de los insumos y de la inflación. Además, es necesario tener en cuenta las características de la demanda que deseamos atender y la de los insumos que necesitamos, ya que ambos aspectos nos condicionan la forma en que podemos llevar a cabo la producción, y, en consecuencia, la necesidad de capital de trabajo, condicionando esto a su vez al activo fijo.

En efecto, considerando la estacionalidad de la demanda y la de los insumos, debemos, distinguir si nos dirigimos a atender un sector de gran demanda, donde posiblemente instalemos maquinas y equipos de alta capacidad de producción; o si nos dirigimos a un sector de elevados recursos pero que representa una franja reducida de la demanda total, donde ofreceremos un producto tipo artesanal, en cuyo caso no necesitamos máquinas y equipos de alta capacidad de producción.

Además, podemos, producir en forma continúa ó al ritmo de la demanda; decidir acumular stocks (con lo cual posiblemente necesitemos invertir demasiado en capital fijo, con la consecuente capacidad ociosa ante caídas en las ventas); instalar equipos de alta capacidad de producción por trabajar con productos perecederos; producir en forma continua o al ritmo de la demanda etcétera.

Como podemos ver, ante el mismo producto, estamos ante políticas empresarias distintas, y que requieren distintos niveles de actividad, por lo que el ciclo operativo será distinto, y en consecuencia la magnitud y estructura del CT serán distintas, afectando también la composición y monto del capital fijo.

Por otra parte, como consecuencia de que permanentemente varían el ciclo, el nivel de actividad y el costo de los insumos, también variará permanentemente la magnitud y la composición del capital de trabajo.

 

Ciclo Dinero – Mercadería – Dinero

El capital de trabajo le permite a la empresa llevar a cabo su ciclo operativo. Este es el tiempo que una unidad de dinero demora en transformarse nuevamente en dinero.

Este ciclo no es igual, en cuanto a su constitución y duración, para todas las empresas, se diferencia por las etapas que debe cubrir en cada caso, y para empresas con iguales etapas se diferencia por la duración de cada una de ellas. Una empresa industrial tendrá un ciclo más largo que una de compraventa; una que vende exclusivamente al contado será menor que una que vende a créditos.

El ciclo dinero-mercadería-dinero y la rotación son dos expresiones de un mismo hecho. Mientras menor sea la duración del ciclo mayor será la rotación, y viceversa.

Características Económicas y Financieras del Ciclo

El ciclo está constituido desde el punto de vista financiero por uno o más aplicaciones sucesivas de capital y por la liberación al final del ciclo de dicho capital. Aplicamos cuando compramos mercaderías, cuando la transformamos, y cuando la vendemos a crédito. Finalmente cuando cobramos esa venta liberamos el CT. Si la empresa está trabajando con ganancias, la magnitud del capital que se libera al cobrar la venta es mayor que la magnitud del capital que se aplicó.

El capital que se libera está constituido por tres partes:

  • Capital que aplicamos para realizar el ciclo.
  • Costos fijos no erogables.
  • Ganancias.

Aspectos Económicos del Ciclo

Podemos expresar la utilidad bruta antes de depreciaciones, intereses e impuestos que vamos a obtener luego de una serie de ciclos como:

UB = Utilidad bruta = Ventas – Costos de ventas CT = Capital de trabajo UB = UB

UB = UB x (Ventas / Ventas) x (CT / CT)

UB = (UB / Ventas) x (Ventas / CT) x CT

UB = Margen sobre ventas x Rotación de CT x CT

Tomamos rotación del capital de trabajo, porque siendo éste el que interviene en el ciclo dinero-mercadería-dinero, deseamos analizar cuál es el efecto de un cambio en la rotación del mismo.

Entonces:

UB = (UB / Vtas) x (Vtas / CT) x CT Dividiendo ambos términos por CT:

Rentabilidad bruta del CT = RBCt = (UB / Vtas) x (Vtas / CT)

Si suponemos constante el inmovilizado, lo cual es cierto y correcto en el corto plazo, la rentabilidad del activo pasa a ser función del manejo del CT. Si este aumenta por incorrecto manejo, por alargamiento del ciclo operativo o por caída en las ventas automáticamente disminuye la rentabilidad bruta del CT y en consecuencia la rentabilidad del activo y la rentabilidad del propio.

 

Aspectos Financieros del Ciclo

Cada ciclo trae un remanente que queda disponible para posibilitar aplicaciones en la empresa y atender obligaciones. Si no hay variaciones en el nivel de actividad, en la duración del ciclo D-M-D, ni en el nivel de precios, el CT que liberamos al final de cada ciclo es suficiente para iniciar un nuevo ciclo.

Los costos fijos no erogables y ganancias, dos componentes del flujo de fondos de ingresos que se obtienen al final del ciclo, constituyen un excedente financiero que en el corto plazo, queda disponible para la empresa otorgándole liquidez. El componente costos fijos no erogables posibilita la expansión de la empresa, la que puede a través de ellos elevar su nivel de actividad sin necesidad de que se realicen nuevas inversiones, dependiendo la magnitud del método de amortización usado.

Al cabo de un tiempo la UB total que tendremos será igual a la UB de cada ciclo por el número de ciclos que hayamos realizado en dicho lapso.

Un alargamiento del ciclo motivado por causas externas o mal manejo provocará invertir más en CT, disminuyendo la UB y, además de disminuir el flujo de fondos de ingresos de la empresa, disminuirá en consecuencia la tasa de rendimiento.

 

Condicionantes de la magnitud del Capital de Trabajo

condicionantes del capitalHabíamos mencionado anteriormente que la magnitud de la inversión total depende del sector de la economía, de las condiciones técnicas y operativas del sector, de las decisiones políticas, etcétera. Desde el punto de vista del de trabajo, a su vez depende de la duración del ciclo D-M-D, del costo del producto objeto de la actividad, del nivel de actividad, de la inflación y además de las características de la demanda del producto y de los insumos.

Al depender el CT requerido de la duración de cada ciclo y el tiempo que media entre el inicio de cada uno de ellos; mientras mayor sea la duración del ciclo y mayor sea el número de superposiciones (solapamientos) mayor será el requerimiento de CT.

El de trabajo aplicado resultara del producto del capital requerido para un ciclo multiplicado por el número de ciclos que se superponen. Así:

CT t = CTc x N°C

Donde:

CTt: Capital de trabajo total, requerido CTc: requerido por cada ciclo

NC: Número de ciclos que se solapan o superponen, hasta que concluye el primer ciclo.

Otra variable que condiciona la magnitud del capital de trabajo es el costo del producto que vamos a fabricar y vender. Pero consideramos únicamente los costos erogables, es decir sin considerar los costos no erogables ni la utilidad incluida en el precio de venta nuestro. Si queremos determinar el requerimiento de capital teniendo en cuenta la capacidad financiera que auto genera la empresa (vía las utilidades y los costos no erogables) es necesario trabajar con el precio de venta. Pero para determinar la real aplicación de CT en un proyecto o empresa en marcha, es indispensable hacerlo en los términos de costos erogables, la otra manera (con el precio de venta) aparecerá como aplicado un capital con magnitud financiera mayor.

El nivel de actividad está dado por el número de unidades que en forma conjunta cumplen las distintas etapas del ciclo (cantidad de unidades que se producen venden y cobran simultáneamente en un mismo ciclo operativo).

La inflación obliga a mantener en valores constantes la magnitud del CT. No significa más capital de trabajo, sino aplicar nuevas unidades monetarias de forma de mantener la integridad adquisitiva del CT.

Como expresión estática (no dinámica), en el sentido de no poder conocer la secuencia de las inversiones, podemos resumir en la siguiente expresión el total del capital de trabajo requerido:

CTt = C x P x NC

Donde:

CTt = Costo erogable por unidad de producto x Nivel de actividad por ciclo operativo x Número de ciclos que se solapan, hasta que concluya el primer ciclo.

El profesor Sapag Chain, indica que los métodos principales para calcular el monto de la inversión en capital de trabajo son: el contable, el del periodo de desfase y el del déficit acumulado máximo.

 

Método contable

El método se basa en cuantificar la inversión requerida en cada uno de los rubros del activo corriente, considerando que parte de estos activos pueden financiarse por pasivos de corto plazo, pero de carácter permanente, como proveedores o préstamos de bancos u otros.

La inversión en efectivo depende de tres factores: El costo de tener saldos insuficientes (haría que la empresa deje de cumplir con los pagos); el costo de tener saldos excesivos (asociado a pérdidas por saldos ociosos); y el costo de administración del efectivo.

 

La inversión en inventarios depende de los costos asociados a las compras y los del manejo de esos inventarios.

Sobre el particular, son aplicables las herramientas relacionadas con los lotes óptimos de compra.

Las inversiones en cuentas por cobrar, tiene asociados los costos de cobranza, de morosidad, incobrables y los de gestión. Tiene asociados los beneficios derivados por el incremento de las ventas y consecuentes utilidades que se espera se produzcan por el otorgamiento de facilidades en las ventas a crédito.

 

Método del período de desfase

Consiste en determinar el total de costos por a financiar desde el momento en que se efectúa el primer pago hasta que se recauda el ingreso por la venta de los productos, que se destinará a financiar el periodo de desfase siguiente.

El monto de la inversión se determina por la expresión siguiente:

ICT =  Ca x n/ 365

Siendo:

ICT = Inversión en CT

Ca = Costo anual de las operaciones

n = Número de días de desfase

Se considera un método adecuado para actividades con períodos de operaciones reducidos, como por ejemplo, venta de diarios, hoteles o restaurantes.

Sabiendo que los costos totales surgen de la sumatoria de los costos variables y de los costos fijos, y que además los costos fijos pueden ser erogables (alquileres, seguros, etcétera) y no erogables (depreciaciones, intereses del capital propio, etcétera); a Ca lo determinamos:

Ca = CV + CFe + CFnoe

Se calcula el costo (mensual o anual) y se divide por el número de días de la unidad de tiempo seleccionada (30 o 365). Obtenido el costo de operación diario se multiplica por la duración en días del ciclo de vida.

 

 

Capital inmovilizado

capital fijoRecordando la clasificación que hicimos de corrientes y no corrientes, para referimos al activo y al pasivo, nos centraremos ahora en el estudio de algunos aspectos del activo no corriente, también denominado activo fijo o inmovilizado. De los rubros que contablemente integran el ítem, nos interesan fundamentalmente los denominados bienes de uso.

Podemos definir a éstos como aquellos bienes tangibles que se utilizan en la actividad de la empresa, que tengan una vida útil estimada superior a un año y que no estén destinados a la venta.

Son ejemplos de este tipo de bienes los edificios, maquinarias y equipos de fábrica, muebles y útiles de oficina, instalaciones, rodados, herramientas, etcétera.

Una de las características especiales de los rubros que integran el Activo fijo es que, en general, prestará servicios durante varios períodos. Esto implica riesgos en función de los plazos y en función de los montos a invertir. Teniendo en cuenta de lo prolongado de la vida útil es conveniente que se financie con pasivo a largo plazo. Además hay que prever que en los períodos futuros pueden surgir erogaciones por mantenimiento de los mismos o por nuevas inversiones.

Otro aspecto que muchas veces no se le da la importancia que realmente merece es el hecho de que la inversión en fijo involucra CT para hacerlo funcionar y para mantenerlo.

El nivel de inversión en inmovilizado afecta la magnitud del de trabajo al alargar o acortar el ciclo de producción con lo que se alarga o acorta la duración del ciclo operativo (que era otra de las variables que condicionaban la magnitud del CT).

El efecto también se manifiesta en que en principio, una mayor magnitud del inmovilizado significa tener máquinas de mayor capacidad productiva o un número elevado de equipos productivos, y, si suponemos que no vamos a tener capacidad instalada ociosa, entonces significará mayor actividad, que requiere mayor CT.

Por lo que vemos que la decisión de inversión en fijo también afecta la inversión en el de trabajo.

En consecuencia es conveniente cuando se hace el análisis del rubro incluir las fuentes alternativas de financiamiento, plazos acordados, forma de pago, moneda en la cual se hará y el costo financiero que resulte. El rubro también incluye desembolsos como costos de investigación y desarrollo, no comprendiendo a las reparaciones ordinarias que deben ser imputadas directamente a costos.

Las inversiones en bienes de uso pueden clasificarse en dos categorías:

■       Expansión e instalación de nuevos equipos y maquinarias

■       Mantenimiento y sustitución de los equipos y maquinarias actualmente en uso.

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