La felicidad de nuestros hijos primero es nuestra costumbre

Nadie puede medir nuestra felicidad pues no hay ninguna regla para juzgar si alguien es feliz o no y en que medida.

Los que somos padres deseamos la felicidad para nuestros hijos, pero para que ellos sean felices es importante que la felicidad sea una costumbre en nuestro hogar. La felicidad no es un echo a futuro, es un resultado presente. No sucederá cuando pase algo, esta sucediendo ahora mismo.

Los hijos no aprenden de lo que les decimos, aprenden muy poco del colegio, pero en cambio aprenden mucho de nuestras costumbres, de esas cosas que hacemos muchas veces sin darnos cuenta, como por ejemplo gritar cuando las cosas no salen bien. Por eso si deseas hijos felices tendrán que hacer lo necesario para ser padres felices.

Imagen por Emilio Labrador

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