Know How, el saber hacer

know howEsta expresión inglesa que en su traducción al castellano podría expresarse como “saber hacer” o en una traducción estrictamente literal “saber cómo” hacer aquello que nos proponemos hacer, ha devenido con el tiempo la esencia de la franquicia.

En la práctica se entiende como “Know How” todos los procesos que la empresapone en marcha –en muchos casos complejos mecanismos de información y períodos de formación muy exigentes- al servicio de su inversor para la transmisión de conocimientos específicos sobre los productos, valores comerciales y de gestión, además del dominio de todos los procedimientos generales.

Podría decirse que es uno de los pilares del sistema completo de franquicias y uno de los aspectos sobre los que descansan tanto el éxito de ambas partes. De esto surge la importancia respecto del cuidado que muchas de las grandes cadenas han decidido poner en marcha para evitar la copia o piratería de sus modelos de negocios.

Uno de los casos más recordados de este nuevo tipo de piratería es el que denunció Starbukcs sobre un establecimiento en China que había conseguido imitar su logotipo y la imagen completa de la empresa además del diseño de sus locales. Starbucks consiguió una indemnización razonable y, al mismo tiempo, ayudar a la divulgación de los procedimientos legales con los que se cuenta para evitar estos sucesos.

Se entiende en este momento que los esfuerzos en energía y capital orientados a la toma de medidas de seguridad son una inversión antes que un gasto.

Una de las experiencias más comunes a la hora de plagiar una marca es que los propios empleados de una cadena, después de conocer los mecanismos claves del funcionamiento, intenten reproducirlos por su cuenta. El resultado de esto suele ser la confusión tanto de los clientes como también de los inversores.

Una de las vías de minimización de estos riesgos es la toma de conocimiento y utilización de las normas legales existentes para la prevención: Registros de Marcas, leyes de Propiedad Industrial, etc…

Un consejo clave, a la hora de tomar medidas de seguridad de uso interno, es el tipo de relación que se establece con y en el inversor. Es prioritario que el franquiciado tenga conciencia de la importancia que esta información tiene para el éxito de la gestión. Si bien, hoy por hoy, todas las cadenas importantes tienen su material bajo el Registro de Secreto Industrial y cualquier fuga de información será sancionada, es necesario asegurarse de que como interesado se transmiten con absoluta claridad y responsabilidad todos los informes al personal que estará a cargo.

Es necesario que estos aspectos –que hasta no hace mucho no eran tenidos demasiado en cuenta- queden reflejados en la firma del contrato, dejando sentado de forma clara cuáles son los compromisos y obligaciones que cada uno tiene al respecto. La firma del contrato constituye la base de la relación entre ambas partes y su claridad es la que funcionará de aval de los derechos y límites de cada uno además de transmitir la marca y el Know How.

Muchos de los actuales contratos ya incluyen una cláusula que compromete tanto al franquiciado como a sus empleados a no hacer uso de ese “saber hacer” ni durante, ni después, del término del “Acuerdo de Franquicia”

Otro recurso disponible es el de separar claramente la información confidencial de la que no lo es y poner a resguardo la primera en programas de protección. Es también de importancia mantener un control constante de los movimientos y los tiempos de uso de los documentos confidenciales.

Por último, el proceso de selección  del personal también tiene, en este sentido, su importancia dado que a la hora de la confidencialidad es necesaria la confianza absoluta en los que tienen acceso a la información.

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