Inversiones a corto plazo

inversiones rentables corto plazoEs inevitable pensar en el futuro, pero tampoco se debe olvidar el presente. La respuesta para las economías de muchas personas son las inversiones a corto plazo, una manera de apostar a algo mejor sin descuidar la situación actual. Pero todo en la vida tiene sus ventajas y desventajas, y estos casos no son la excepción.

Partiendo de la base, las de corto plazo no dejan de ser una inversión; necesitan de un determinado capital inicial indefectiblemente. Algunos mercados tienen bajas barreras de entrada por sus menores costos y permiten acotar los plazos de recuperación de dinero.

El sector por excelencia es internet: con básicos conocimientos se puede crear un espacio cibernético, difundirlo por distintos canales (las redes sociales han acaparado últimamente el estrellato en este sentido) y explotarlo de distintas formas, a través de publicidad, suscripciones, y demás.

También la publicidad en internet se ha tornado tan espéficia que ha alcanzado un nivel de eficiencia supremo por sobre los medios tradicionales. Hoy una campaña de anuncios de 50 dólares puede significar la llegada a más de 400 potenciales clientes, segmentados por demografía, edad, sexo, y demás. Y más aún, ya se está ejerciendo la segmentación psicográfica, que se basa en los intereses de los usuarios determinados por sus cookies de navegación.

Pero las inversiones a corto plazo también pueden ser por grandes valores si la oportunidad tiene un riesgo aceptable. La compra de acciones en el mercado bursátil puede darnos en muy poco tiempo una ganancia significativa. Los libros de finanzas tradicionales sugieren adquirir acciones y sostenerlas por un período mediano o largo, analizando distintas variables y la política de dividendos de las empresas. Suele pensarse las acciones como una forma de conservar valor y quizás aumentar el capital, pero la verdadera ganancia está dada en el reparto de utilidades. Sin embargo, contar con cierta información puede ser un As bajo la manga.

Supongamos que la empresa “La Anónima” cotiza en bolsa, sus acciones se ofrecen a 100 dólares y una fuente confiable muy cercana a ella nos asegura que el próximo mes hará una inversión en el mercado que provocará un aumento del 50% de su consideración bursátil. Siempre basados en la confiabilidad de la fuente, podríamos obtener en sólo 30 días 50 dólares de ganancia por cada acción que compráramos; 500 dólares si la inversión es de 1.000, 5.000 si es de 10.000, 50.000 si es de 100.000.

El caso planteado sería el ideal para todo inversionista bursátil, un mercado generalmente riesgoso en el que los más beneficiados minimizan su margen de error gracias a esas fuentes confiables; también el estudio y análsis de los posibles escenarios utilizando distintas herramientas de gestión y finanzas hacen más atinadas las decisiones.

 

¿Cuáles son los factores que hacen atractivas las inversiones a corto plazo?

En primera instancia, como lo denotan sus características, el factor tiempo del dinero es el principal. Generalmente cuando se habla de corto plazo se trata de no más de un año; recuperar el capital invertido en sólo algunos meses da flexibilidad a nuestra cartera de negocios, permitiéndonos salir de uno en el momento que lo creamos oportuno.

También reobtener lo invertido e incluso ganancias en menor tiempo posibilita tanto crecer en el mismo segmento si así lo decidimos reinvirtiendo las utilidades como utilizar ese dinero para otras unidades de negocio.

El ejemplo de internet siguiendo lo planteado puede ser útil. Siguiéndolo, decidimos desarrollar un portal de clasificados inmobiliarios, en el cual los agentes de bienes raíces podrán publicar sus propiedades buscando llegar a potenciales compradores. Sin conocimientos avanzados en la programación, tercerizamos el diseño web y nos abocamos principalmente a herramientas amigables para la publicación de anuncios en internet, como las que ofrecen Facebook y Google. En total nuestro desembolso inicial será de 3.000 dólares, que comprende la elaboración del portal como su fuerte difusión por 3 meses.

El estudio de mercado que hemos realizado nos ayuda a definir detalles del diseño y del producto en general, como también nos ha dejado contactos con inmobiliarias como para ofrecerles el servicio. Definimos el valor de la suscripción mensual, a partir de la cual podrán realizar publicaciones ilimitadas, en 25 dólares. Nuestro costo fijo mensual es 5 dólares por el hosting.

Nuestro producto, tal como preveía el trabajo de campo, es interesante y logramos captar el primer mes 20 clientes, generando un ingreso de 600 dólares cada 30 días. Ceteris paribus, es decir, con el resto de las variables constantes, mantenemos la cantidad de clientes y a partir del sexto mes ya recuperamos la inversión inicial.

El momento en el que se recupera el capital apostado en el comienzo puede ser un punto de inflexión. Es fundamental estar apoyados en un estudio de mercadeo que minimice el riesgo del negocio y nos ayude a prever las posibles modificaciones. En el momento que los números dejan de estar en rojo, debemos decidir si hacer una nueva inversión en publicidad para captar nuevos clientes (el estudio nos mostrará si hay un mercado aún más grande como para apuntar a esto), realizar mejoras en el producto para fidelizar a los clientes que ya tenemos, o si el negocio ha encontrado el fin de su capacidad ociosa y debemos apuntar a otra unidad, como podría ser un portal de clasificados de automóviles y motocicletas. Y también, claro está, simplemente quedarse con el dinero ganado y dejar todo igual.

Las inversiones a corto plazo requieren también decisiones rápidas, tal muestra el escenario planteado como ejemplo. Y de ellas depende la minimización del riesgo que de entrada proponen; porque al ser en un período relativamente acotado y tener la posibilidad de “salirse” más rápido del negocio el riesgo cae a niveles más bajos, pero ese porcentaje se renueva cada vez que tomamos una nueva decisión.

En el particular caso de los países que padecen en sus economías una elevada inflación este tipo de operaciones calzan perfectamente en los proyectos, ya que la coyuntura dificulta el retorno del dinero a medida que pasan los meses.

 

¿Cuál es el costo de oportunidad de las inversiones a corto plazo?

Como hemos dicho, todo tiene sus ventajas y desventajas. Hemos hablado del tiempo de recuperación, la minimización del riesgo, la flexibilidad de la cartera entre otras cosas como factores positivos de esta clase de transacciones, y resta analizar el lado de las implicancias.

Salvo en ocasiones excepcionales, ofrecen ganancias menores que aquellas que más se hacen esperar. Raras veces se obtiene mucho dinero en muy poco tiempo, por lo común es precisan grandes sumas de desembolso inicial que luego de un mediano o largo horizonte son recuperadas e incluso multiplicadas. Si el dinero rápido viene, generalmente no lo hace en la misma magnitud.

La pronta recuperación del capital implica también un seguimiento más exhaustivo del curso del negocio: analizar las modificaciones prácticamente diarias, planificar en el corto plazo, tomar decisiones rápidas y nuevamente decidir cuando se obitenen recupero y ganancias.

Definitivamente las operaciones más inmediatas requieren mucho más trabajo y análisis, o al menos hacerlo de manera más frecuente. Y tal dijimos, si bien el riesgo en primera instancia suele ser menor, mientras más decisiones tomemos en una inversión la probabilidad de desacertar aumenta.

Sea cual fuera nuestro desembolso de capital, debemos tener en claro algunas consideraciones:

–       Es importante analizar lo más acabadamente posible cada una de las variables antes de realizar cualquier tipo de inversión: mercado en general, públicos, competidores, proveedores, productos sustitutos, etcétera.

–       Si bien son pausibles de modificaciones, es una buena recomendación tener una estrategia global definida antes de encarar cualquier negocio, y planes de acción concretos de acuerdo a los objetivos planteados. Estos últimos son fundamentales, los objetivos son nuestro faro, sin ellos no hay un camino definido y lo más probable es que nos quedemos en la mitad.

–       El seguimiento y la comparación de resultados nos dan indicios de cómo se va desarrollando el negocio y nos ayudan para la posterior toma de decisiones al respecto de la inversión.

–       Es mejor entrar en negocios y oportunidades en las que seamos competentes e idóneos para saber cómo actuar ante el cambio de escenarios o imprevistos. Si no sabemos pilotear el barco, una tormenta en altamar puede hacer que nos tape el agua.

–       El dinero invertido debe ser fruto de nuestros ahorros y no debe significar un alto riesgo económico respecto a nuestro presente o al de nuestros próximos. Las inversiones como todo negocio tienen riesgo, por mínimo que pueda ser; si el capital invertido es vital para nuestra subsistencia podemos llegar a tomar decisiones sumisos en la desesperación e indefectiblemente caer en errores que traigan consigo el fracaso.

Conscientes de los beneficios y riesgos, y vista la oportunidad, contamos con el semáforo en verde para invertir adecuadamente.

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