Hacer presupuesto al comenzar negocios

Cuando decidimos montar un negocio, antes que nada es fundamental que los números actuales y futuros estén en orden; de esta manera, evitaremos problemas de inversión y deudas en los primeros meses, que suelen ser los más ajustados económicamente. Aquí van consejos útiles para realizar el presupuesto del primer año al montar un negocio.

Si queremos no tener problemas económicos o financieros, el punto de partida es basarse únicamente en los ingresos fijos y seguros. Nada de promesas ni condicionales, porque de no concretarse alguno estaríamos en problemas. El presupuesto al montar un negocio debe ser realista, e incluso contar con algo de pesimismo: quien previene vale por dos, y a veces el mercado no da segundas oportunidades. Será conveniente, entonces, considerar únicamente las percepciones seguras y estables, al menos hasta que se afiance la empresa.

Los egresos que imaginamos cuando comenzamos por lo general son inferiores a los que después surgen realmente. Por eso, para confeccionar el presupuesto al montar un comercio, siguiendo la línea “pesimismo”, una buena opción es exagerar las salidas que sabemos tendremos. De esta manera, intereses o aumentos inesperados de proveedores, por ejemplo, no complicarán nuestra planificación de los 12 meses. Incluso es necesario también destinar un monto por imprevistos como podría ser un arreglo o un nuevo impuesto.

Dependiendo el tipo de empresa que encaremos, podremos tener clientes permanentes o eventuales; estos últimos suelen ser caracterizados como “ventas”. Algunas herramientas tales el trabajo de campo pueden asegurarnos con un alto grado de confianza un mínimo de ingresos por estos clientes o por cantidad de productos vendidos. Para calcular el presupuesto al emprender, entonces, nos será conveniente basarnos en un estándar de clientes o de ventas seguros; es decir, si la probabilidad de ingresos por productos o servicios es entre 70 y 100, es preferible que consideremos únicamente los 70. En todo caso, al finalizar el año podríamos encontrarnos con 30 o más de superávit, y es mejor a que los números no cierren.

Comenzar requiere como unos de los primeros pasos postular los primeros objetivos; sin ellos no veríamos claro el camino a seguir. Pero debemos ser cuidados, dado que para llevar a cabo el presupuesto pueden significar un arma de doble filo. Es importante no confundir lo posible, lo probable y lo real. Para planificar las cuentas lo pertinente es sólo lo real y seguro; si incluimos posibles o probables, seguramente tendremos problemas en el corto o mediano plazo.

Los objetivos, además de motivarnos y establecer el crecimiento deseado para el emprendimiento, nos servirán para aumentar las ganancias finales. Siguiendo con el ejemplo anterior, si incluimos en las cuentas ingresos por 70 pero nuestra meta será llegar a 120, si lo logramos, en el resultado final veremos 50 más de ganancia de lo que habíamos establecido.

Claro está que el plan que confeccionemos al hacer el proyecto debe tener un seguimiento detallado. Acorde a estos consejos, no deberíamos tener problemas con el déficit; por el contrario, los números en verde probablemente sean mayores que los estipulados. Si gozamos de dicha prosperidad, una buena decisión podría ser invertir un porcentaje del superávit semestral nuevamente, haciendo más sustentable el crecimiento.

Si bien los primeros meses implica una inversión que desde el principio nos ubica abajo en los números, con la ayuda de estos consejos podríamos ver un recupero de dinero en menos tiempo de lo esperado.