Gestion del rendimiento de nuestra empresa

rendimientoEn el artículo de hoy nos centraremos en el primer paso para llevar adelante la gestión del rendimiento: la planificación. En otras palabras desarrollaremos el primer escalón para lograr una inversion.

Generalmente no son muchos los empresarios o directivos que conocen los beneficios de la gestión de rendimiento y puedan con ella contribuir a lograr inversiones rentables. Dicha gestión puede ser muy benéfica siempre que se conozcan sus ventajas.

Se deberá realizar una inversión de forma adelantada de modo de conseguir ciertos resultados con ella, por ejemplo, puede hacerse uso para asegurarse que el trabajo de cada trabajador contribuya a los planes del departamento al que pertenece. Sumado a esto, al informarse a los empleados respecto de lo que deben realizar y por qué se reducirá su nivel de supervisión.

Inclusive, si la administración de la eficiencia de la organizacion se lleva delante de forma adecuada, permitirá identificar los contratiempos en cuanto aparezcan y así poderlos resolver a la brevedad. En consecuencia, mermará notablemente la necesidad de disciplina.

Lo verdaderamente importante es que al incrementar la productividad con el tiempo se recuperará la inversión realizada.

Además de ser un método de mejora, también es un método de protección al momento de tomar decisiones respecto de los empleados de la empresa dado que todo estará documentado. Toda la documentación reunida le servirá como medio de prueba en demandas y quejas.

3 tips para centrarse o encaminarse en los beneficios que se desean obtener mediante la planificación:

 

  1. Paciencia con los resultados: debe recordar siempre que su objetivo es incrementar la productividad y contribuir a prosperar a cada persona que integre la organización.
  2. Siempre tenga en mente el objetivo: al comenzar a implementar los cambios no verá grandes soluciones a corto plazo. La realidad es que solo verá pequeños resultados de forma inmediata y los grandes cambios se obtendrán a largo plazo.
  3. No omita ningún paso: las evaluaciones no mejorar por sí mismas la gestión del rendimiento si no que hay que llevar adelante todos los pasos de la misma para obtener resultados. No olvide planifique el rendimiento, diagnostique los problemas, revisé los contratiempos surgidos, comunique a sus empleados.

 

La evaluación de la productividad de cada integrante de la organización no es más que solo una pequeña parte de lo que implica la gestión de la eficiencia de la misma. Para realmente incrementar la productividad y los resultados positivos deberá gestionar el modo de trabajo y para ello deberá comenzar con la planificación.

La planificación debe lograr que los directivos y el empleado puedan entender cuáles son los objetivos de este último durante el próximo año con el fin de contribuir a cumplimentar los objetivos del departamento al que éste pertenece.

Siempre planifique los objetivos anualmente. Esto le permitirá tener un lapso de tiempo necesario para identificar con tiempo los problemas y así no tener grandes costos al momento de resolverlos.

Seguramente durante la planificación deba tomar algunas decisiones, por lo tanto le aconsejamos recolectar toda la información necesaria para poder tomar las decisiones correctas.

La recopilación de la información permite obtener todos los eventos significativos ocurridos y todas las discusiones realizadas en el pasado.

Respecto de los problemas que se susciten, su diagnóstico y solución permiten hacer referencia a de qué forma el director y el empleado deben detectar las barreras presentes y futuras que obstruyan el proceso se incremento de la productividad. Al identificar dichas barreras se podrán realizar planes para poder superarlas.

Tengamos en cuenta que si durante el año fuimos trabajando en poder cumplimentar las metas propuestas de cada empleado y, a su vez, lograr cumplir con los objetivos del departamento, la reunión anual de resultados solo será una formalidad.

Para finalizar, recordaremos tres aspectos importantes que se deben llevar a cabo:

  • Los trabajadores deben conocer y tener claro cada paso a desarrollarse del proceso  y cómo se beneficiará cada uno de ellos.
  • No olvide que es fundamental el intercambio de información entre empleados y directivos. Es la única manera de incrementar el rendimiento.
  • La gestión del rendimiento no solo depende de sus empleado sino que también es necesario su tiempo y dedicación para que este se logre.

Esperamos que esta información le haya sido útil y las pongan en práctica para lograr una inversion financiera rentable y los invitamos a seguir leyendo las lecciones que siguen.