Espíritu emprendedor, ¿musa o forma de ser?

espiritu emprendedorEl espíritu emprendedor es el motor que nos anima a realizar cosas, la vida sin este estímulo no tendría ninguna emoción, ni siquiera nos animaríamos al cambio.

Se puede decir, entonces que es el que lleva a las personas a iniciar un proyecto, no importa su magnitud, las contras o beneficios, si tienen o no apoyo, una persona con verdadero espíritu encontrará la forma de llevar adelante su idea, que claro no es impulsiva, sino planeada y pensada, una persona que se deja llevar por sus impulsos creyendo que es la mejor forma de emprender no tiene espíritu emprendedor sino soñador.

También es común confundir a los emprendedores con los empresarios, si bien muchos se convierten en empresarios, no todos los empresarios se arriesgan a emprender y por eso sus empresas pueden llegar a estancarse o desaparecer.

Para identificar esta actitud se puede averiguar si ha pensado en la idea y en su plan de ejecución, especialmente el detalle y las características de este plan y una vez llevado adelante cómo ha logrado ejecutarlo, y si se está teorizando sobre el proyecto, entonces con cuanto detalle y posibilidad de comprobación ha realizado la idea.

Una correcta planificación de una idea requiere una análisis real y objetivo de la realidad, tener un propósito bien claro y con cierto nivel de ambición, y al momento de ejecutarlo tiene que contemplar la posibilidad de generar redes de relación útiles, tiene que contarse con el equipo necesario, y con un proceso sistema para lograr el objetivo.

Los emprendedores pueden ser natos, es decir puede ser desde temprana edad, demostrando el interés por las cosas que lo rodean y cómo interaccionan, imaginando formas y soluciones novedosas, con gran interés por investigar y capacidad de análisis.

Otra de las cualidades natas es la de tomar decisiones, elegir y no necesitar constante o inmediata supervisión, aunque puede equivocarse esto le sirve para aprender y no para sentirse derrotado, por eso tiene confianza en sí mismo y es positivo, sabe que tiene las herramientas y capacidades que necesita.

También son tenaces, es decir, saben que el esfuerzo es la base del éxito y que su proceso de planeamiento fue efectivo, es cuestión de perseverar. Y por esto, su responsabilidad sobre lo que hacen y con quienes lo realiza es muy alta. Básicamente es el que toma riesgos pero no sin pensar antes.

Entonces una persona que ha nacido con esta forma de ser, puede adquirirla sabiendo que la sola curiosidad por poseer ese espíritu es una característica fundamental que implica que está presente en uno pero que por diferentes motivos puede estar aplacado o dormido.

Al momento de cultivar esta actitud uno tiene que también considerar que por lo general son líderes y pueden motivar a otros para que lo sigan y colaboren, es capaz de trabajar en equipo y en soledad pero entiende que el equipo es mejor y es solidario con quienes lo rodean.

Si tienes que cultivar tu espíritu emprendedor, recuerda hacer hincapié en la disciplina ya que es la forma de cumplir los objetivos aunque no todas las tareas que tengas que realizar sean de tu agrado o requieran mayores esfuerzos. Como dijimos, aquí se pondrá a prueba tu perseverancia, saber que el fracaso es parte del proceso, que tiene la utilidad de enseñarnos los errores para poder corregirlos.

Entonces mantente en constante aprendizaje, no solamente busca la instrucción académica, también busca aprender de las experiencias propias y de las de otros que recorrieron antes el mismo o caminos similares.

De eso anterior, se desprende que tiene que ser capaz de realizar contactos que lo beneficien, e intenta buscar en cada una de las personas que conoce las mejores características que lo llevaron a tener éxito en alguno de los ámbitos de la vida.

Y claro, todo esto representa un trabajo arduo y para nada sencillo. Emprender y más en un mundo como el de hoy puede ser complejo, será difícil que la gente te apoye y comenzar sólo es difícil, pero el emprendedor debe saber que no es imposible y entonces puede lograrse. Por lo que según los pros y contras que encuentre, las trabas y posibilidades realizará una planeación clara, objetiva y precisa teniendo bien en claro su objetivo y buscando los caminos y sistemas más adecuados para llegar, generando procesos de evaluación de corto, mediano y largo plazo.

Para lograr esto, el que desea emprender tiene que focalizarse en sus fortalezas sin desconocer sus debilidades, pero utilizándolas como puntos de fuga para la búsqueda de colaboración y no como retrasos. Esto es posible de lograr porque la persona que desea emprender tiene una visión clara de lo que es el éxito para sí, en ese proyecto determinado y siente pasión o placer con lo que hace por más difícil que sea.

Un adulto que se da cuenta de la necesidad de cultivar su espíritu emprendedor no tiene tiempo que perder, siempre es oportuno tener un deseo y llevarlo adelante, también si ocupa un espacio de jerarquía en la sociedad o una empresa, podrá diseñar procesos para desarrollarlo en sus subordinados.

Pero si sabes cuán valioso es para el futuro que este espíritu habite en la persona desde pequeño, podrás diseñar la educación de tus hijos, alumnos o discípulos motivando su curiosidad, enseñándoles a mirar el mundo desde la objetividad, formándolos tenaces y fuertes, mostrándoles como la planeación les ahorra problemas y que pueden lograr cualquier cosa que se propongan si lo hacen de forma consciente y organizada.

 

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