En qué invertir mi dinero?

invertir mi dineroCuando la crisis gana terreno en el plano internacional y la inflación se vuelve una amenaza cada vez más avasallante, comienzan a surgir las dudas para quienes disponen de un excedente de dinero basado en el sacrificio y el empuje diario.

Sin embargo, aunque el mercado ofrece múltiple opciones, la pregunta en qué invertir mi dinero no siempre encuentra resoluciones sencillas. La decisión reviste tal importancia que se vuelve difícil de tomar, sobre todo cuando carecemos de los conocimientos necesarios para adentrarnos en un mundo al que, por consiguiente, le tememos.

La determinación suma complicaciones si el dinero con el que contamos es escaso. La baja disponibilidad recorta las posibilidades de inversión y, además, representa una mayor responsabilidad para nosotros, ya que nos presiona y, en cierto modo, nos obliga a tomar el camino correcto.

Para comenzar, es clave asegurarse que lo que se desea es invertir. Una vez que ese paso está dado, surgirá la incertidumbre: ¿en qué colocar mi dinero?

El punto de partida en esta aventura financiera a veces se transforma en un elemento motivador, capaz de ponernos en marcha. Pero, en otras oportunidades (o casos), no hace más que paralizar. Lo que sucede es que los miedos a sufrir pérdidas nos impiden encontrar nuevas fuentes de ingresos y ganancias, las cuales serían posibles a través de inversiones.

En ese marco, aunque te cueste entenderlo, los especialistas recomiendan mirarse el propio ombligo. En el ámbito financiero, existen sobradas muestras respecto de que lo mejor que podemos hacer, al plantearnos en qué desembolsar mi capital, es ocuparnos de nosotros mismos.

Esta sugerencia parte de la base de que invertir en uno mismo es la operación más valiosa que podemos llevar adelante: la confianza, las nuevas habilidades y el producto de nuestra capacitación en la materia nos llevarán, sin duda, por el sendero del éxito. Algunos llegarán temprano a la meta; otros llegarán más tarde. Pero lo verdaderamente significativo es que arribarán.

Cada vez que resuelves destinar tu tiempo al crecimiento personal, avanzas en la obtención de lo que se conoce como inteligencia financiera, una noción impulsada por el hawaiano, Robert Kiyosaki, autor del best seller “Padre Rico, Padre Pobre”.

Incluso, deberías tomar un sabio consejo de quien es considerado uno de los fundadores de Estados Unidos, Benjamin Franklin: “Vacía tu bolsillo en tu mente y tu mente llenará tu bolsillo”. Este estímulo no hace más que confirmar que la instrucción y el optimismo serán útiles en la gestación de oportunidades.

Dicho de otro modo, la educación de este solo aspecto de la inteligencia mejorará tus finanzas personales y, ante cada progreso, reducirá tu esfuerzo. Lograr riqueza y ganar tranquilidad… parece un buen negocio, ¿no?

Las herramientas para aprovechar la coyuntura y multiplicar el capital no son suministradas ni en la escuela ni en la universidad. Por lo tanto, debemos ser capaces por nosotros mismos de superar esa suerte de analfabetismo financiero: es decir, tenemos que prepararnos para luchar y lograr lo que tanto pretendemos: una mejor calidad de vida.

En este orden, vale considerar que los bloqueos no permiten prosperar. Entonces, haz los pensamientos negativos a un lado y piensa de qué forma puedes lograr los resultados que buscas. Una mentalidad renovada te ayudará a tomar el control y, desde luego, hará que el capital empiece a trabajar para ti (y no a la inversa).

Todos sabemos que un sueño recurrente en la humanidad es originar numerosas fuentes de ingresos. Por eso, cuando te detienes en el interrogante en qué invertir mi dinero, lo haces sabiendo que hay muchos productos en el mercado sobre los cuales volcarse.

La variedad de alternativas complejiza nuestra elección y nos lleva a preguntarnos una y otra vez cuál es la opción que nos conviene.

Para ajustarnos lo más posible al producto adecuado, se sugiere formular algunas preguntas: antes de confiar tu dinero, analiza con qué entidad bancaria o intermediario sería más útil operar, indaga cuáles serán las comisiones y los porcentajes de ganancia, descubre si estás capacitado o no y si dispones del tiempo suficiente para encarar la inversión (caso contrario, recurre a un gestor que potencie la rentabilidad de tu capital) y, por último, estudia si el mercado que tienes en la mira es líquido, es decir, si te permite disponer de tu inversión donde quieras y cada vez que quieras.

Del dicho al hecho

Es probable que te hayas planteado en numerosas ocasiones qué hacer con el capital que tienes, cómo hacerlo crecer y si debes ahorrarlo, gastarlo o invertirlo. En realidad, lo que quieres saber es a través de qué medios puedes obtener beneficios a corto, mediano o largo plazo.

Pues bien, llegó el momento de poner a tu disposición ciertos tips y algunas variantes para que sepas qué hacer cada vez que surge en ti la temible incógnita: ¿en qué invertir mi capital?

Como habrás escuchado cientos de veces “a mayor riesgo, mayor rentabilidad”. Sin embargo, esa premisa no debe significar un obstáculo en tu remontada financiera. ¿Por qué? Pues porque, en primer lugar, siempre hay excepciones a las reglas y, además, porque, como ya te hemos hecho notar, “a mayores conocimientos, mayor control del riesgo”.

Como se puede prever, si ponemos el riesgo como variable, nos encontraremos con inversiones de bajo riesgo e inversiones de alto riesgo.

Entre las primeras, se cuentan los depósitos bancarios a plazo fijo. La mayor ventaja de este método seguro es que, por anticipado, se pueden conocer los márgenes de ganancia y el plazo en el que reunirás  el ingreso extra. En ese sentido, cabe destacar que la condición es: “a mayor tiempo, mayor tasa de interés”.

Sin embargo, lo bueno es que, siempre que te ajustes a las condiciones y políticas del banco, tendrás la posibilidad de elegir el período que te parece más apropiado y, también, la cantidad de dinero que deseas invertir. Se trata, en definitiva, de una modalidad ideal para quienes pretenden obtener rentabilidad con poca experiencia o haciendo un mínimo esfuerzo, con escaso peligro de una pérdida que lamentar.

En contrapartida, entre las inversiones de alto riesgo, se encuentra la bolsa de valores, una fórmula, que aunque ha llevado a muchos a la ruina, sigue siendo la forma más tradicional de conseguir una alta rentabilidad. La efectividad, en este caso, radica en el conocimiento que se tenga del rubro y, por lo tanto, a priori, no es para cualquiera.

Por eso, si no te sientes listo para encarar ese desafío, es preferible que optes por otra estrategia, que no sólo podrá darte satisfacciones económicas sino que a la vez te resultará por demás gratificante. Más allá de la amenaza que supone desde el punto de vista financiero y de la rentabilidad que promete, apostar a un negocio que realmente nos guste puede ser una respuesta viable a la consulta ¿en qué puedo invertir mis ahorros?

Hacer lo que te apasiona llenará tu vida y logrará que por el solo hecho de hacer bien tu trabajo te sientas genial. Así, pese a que lo ignores, podrás ponerte sintonía con Donald Trump, un empresario ejecutivo multimillonario que, en una entrevista, confió: “no hago las cosas para ganar dinero. Las hago porque me encantan y da la casualidad que gano dinero con ellas”.

Cabe destacar que las facilidades que nos ofrece internet también son valiosas al momento de decidir adónde dirigiremos nuestra inversión. Por eso, si tienes una computadora en frente, no dudes en echar mano y rastrear nuevos métodos que te permitan generar ganancias en pocos minutos. En otras palabras, conseguirás a un clic de distancia lo que antes sólo podías hacer en un entorno físico concreto.

Entre los mecanismos online más difundidos de la actualidad hallamos las plataformas de opciones binarias, una de las mejores acciones del mercado para aumentar tus ingresos de manera rápida y cómoda.

En el campo de las finanzas, las opciones binarias, también conocidas como opciones digitales, posibilitan que cualquier individuo que tenga ganas de obtener fondos desde su casa pueda hacerlo mediante un ordenador, ya sea invirtiendo en acciones, materias primas u otro activo disponible en la web. El arma más seductora de esta metodología es que pueden reunir grandes beneficios, incluso superiores al 70 %, en muy poco tiempo.

El éxito sólo dependerá de que aciertes la elección. Los pasos a dar son sencillos: registrarte en la plataforma que prefieras, optar por un activo, estudiar la gráfica de evolución de su valor y atender a su vencimiento. Después de ello, apuesta por un aumento (call) o un descenso (put) y, si se corresponde con la realidad al momento de la expiración, saltarás en una pata.

Aún así, te aconsejamos que recuerdes: no invertir dinero que no puedas darte el lujo de perder ni que puedas necesitar en breve; analiza muy bien el escenario que se te presenta antes de tomar la última decisión; explora el espacio que te rodea y busca oportunidades válidas, examina el potencial de rentabilidad de la inversión antes de apostar por ella y nunca, pero nunca, te fíes de algo que no entiendas o no sepas cómo funciona.

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