El perfil de los emprendedores

Cualquier persona puede ser emprendedora, pero no cualquier logrará establecer proyectos exitosos. Esto no significa que si no tienes las características que se enumeran a continuación tus negocios fracasarán; por el contrario, lo que buscamos con el siguiente listado es que puedas identificar las que te faltan para trabajar sobre ellas y fortalecerlas. Lee atentamente los párrafos que siguen, ya que en ellos puedes hallar la respuesta a por qué no has logrado darle rienda suelta aún a tus negocios innovadores. Si te perfeccionas tendrás muchas más posibilidades de triunfar.

Las personas que triunfan con las inversiones son emprendedoras. Esto puede sonar bastante lógico, pero no todas las personas notan la diferencia entre ser idealista y ser emprendedor. Una persona idealista tiene muchos proyectos, a los que suele dar forma escrita, compartirlos con su entorno, mostrarlos como la posibilidad de su futuro, mas posiblemente elija ponerse a sí mismo trabas para concretarlos. Sin embargo, un emprendedor superará todas las pruebas para verlo en marcha.

Para triunfar en sus proyecto, las personas suelen explotar su creatividad. Si bien es cierto que no todos somos creativos, ya que son muchos quienes nacen siéndolo, es posible ejercitar esta característica. ¿Cómo? Leyendo. Aunque parezca poco colaborativo para el fin que perseguimos, leer historias de ficción estimula al máximo la creatividad, ya que es el proceso que más interviene al no poder percibir con los sentidos lo que sucede.

Otra de las características de los emprendedores es la proactividad, es decir, dejar de preocuparse por los problemas que pueden venir en el futuro y ocuparse de los que se van dando en el tiempo que sucede, de ser posible antes de que desencadenen otros más importantes. De esta forma, siempre se estará prevenido.

Por último, los emprendedores que alcanzan sus objetivos mediante sus negocios innovadores tienen mucha confianza propia. Esto significa que tienen confianza en sí mismos aunque se encuentren en el cénit del fracaso. Emprender un negocio con la autoestima baja es sinónimo de abandono. Nuestra mente funciona programando, a través del subconsciente, nuestras acciones sin pedirnos permiso; por lo tanto, si al comenzar ya tenemos la idea de que vamos a fracasar, es altamente probable que esto suceda ya que accionaremos, sin pensarlo, de formas perjudiciales para el negocio. Si, por el contrario, hacemos constantemente afirmaciones relacionadas al éxito que obtendremos, seguramente lo alcancemos sin grandes esfuerzos.