El cánon de ingreso

canon inicialAl evaluar adquirir franquicias rentables notamos que la mayoría exige dentro de la inversión inicial un canon de ingreso y otro de publicidad. Los valores de estos son específicos y diferentes según el tipo de empresa, y se desprenden de la necesidad de mantener en vigencia y éxito la marca creada.

La explicación sobre la importancia de los cánones puede ser discutida en su fundamento según algunas corrientes de expertos en el tema, pero podemos resumir algunos de los argumentos para que tanto la firma como el interesado en invertir en ella puedan evaluar su utilidad.

Comenzaremos por el más sencillo que es el canon de publicidad. Sobre este no hay diferencias de concepto, ya que se establece entre toda la red de franquiciados para realizar publicidad corporativa de manera, tal que todos los puntos de venta tengan los mismos suministros, espacios publicitarios y posibilidades de hacer conocer su comercio. Este proceso beneficia a todos los integrantes de la red porque al encargar gran cantidad de espacios o productos, se bajan los costes y al aportar todos un poco se puede maximizar la llegada al público.

Por el contrario el canon de ingreso, se puede decir que no beneficia al inversor… y allí comienza a ser discutido su concepto. Este se refiere a una cantidad de dinero pre establecida por la firma y que todos los inversores deben pagar sin excepción. En la mayoría de los casos, las empresas agregan este canon al total de la inversión inicial, pero debe estar especificado cuánto de ese dinero se destina a esta función.

¿Cuál es la utilidad de este desembolso de capital?

Uno de los conceptos más aceptados para este canon es el de pagar por el know how de la franquicia. Es decir, independientemente del éxito o no de la inversion, una vez que el inversor recibe la capacitación y el material para la puesta en marcha del comercio se le está ofreciendo una cantidad de conocimiento que antes no tenía (métodos de elaboración, sistemas administrativos, etc.) por lo que es una forma de pagar por el conocimiento adquirido. En este caso, el coste del mismo tiene que ser calculado cuidadosamente por el franquiciador, evaluando realmente los conocimientos nuevos y las capacidades que les aportará a los interesados.

Otro de los conceptos por los que las marcas rentables cobran canon de ingreso es para costear los gastos en los que se haya incurrido para crear la franquicia teniendo en cuenta no solo el tiempo invertido, también los gastos a los profesionales a los que se haya consultado, los gastos de publicidad, de publicación de manuales y material de capacitación, los costes de exclusividad con proveedores y todo aquello que haya significado un gasto para la creación de la franquicia. En este segundo caso, el coste es un poco más sencillo de calcular, ya que se debe sumar el total de los gastos, agregarle el coste de la hora de trabajo multiplicada por el tiempo invertido y sumada esa cantidad se dividirá entre el total de los socios que se desea tener.

Un tercer concepto por el que se cobra, es cuando las firmas rentables a instalar pertenecen a una marca sumamente reconocida, que aporta valor agregado al nuevo comercio solo por el hecho de poseer la imagen de la marca. En este caso se cobra por el derecho a utilizar una marca de éxito probado.

Y finalmente, también se puede considerar este importe como un filtro para determinar el nivel socioeconómico de los inversores. En este caso, en realidad es más agradable para los interesados que el importe no represente un porcentaje muy grande en la inversión inicial y que esté bien definido por el franquiciador, ya que si no está bien calculado puede evitar que alguno de los interesados se aleje por no comprender lo elevado de los costes.

De cualquier forma no es, bajo ningún concepto, una forma de ingreso fijo para los franquiciadores, para ellos el éxito de la empresa no debe suponer cuánto dinero ganan al conseguir un inversor sino que, debe considerarse exitosa un negocio cuando los socios logran un comercio rentable y que perdura en el tiempo. De esto se desprende que, en todo caso, la ganancia de los franquiciadores está en el concepto de las regalías y del crecimiento de su empresa.

Integrando los tres conceptos de canon de ingreso, se ha comprobado en el mercado, que luego de que una franquicia ha obtenido éxito suficiente para tener valor por sí misma, es decir es una marca instalada en el mercado con presencia inconfundible, el valor de este estará dado más que por los gastos de inicio del negocio o por el valor del know how por lo que los inversores están dispuestos a pagar para integrar la inversion con exclusividad territorial.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *