Desventajas de trabajar en el gobierno

Todo tiene sus desventajas, y trabajar como empleado publico también. Si es lo que haces, lo sabrás muy bien y, si estás pensando en dejar tu trabajo en una empresa privada para dedicarte al sector estatal, lee este listado y piénsalo dos veces antes de dar el paso, siempre teniendo en cuenta que también tiene muchas ventajas.

· Sueldos. El sueldo es significativamente inferior al de un empleado en una empresa privada. Si lo que quieres es cobrar bien y que tu sueldo te alcance, además de para vivir, para darte algunos lujos o ahorrar, desestima el estado como potencial empleador.

· Desarrollo. Un sirviente publico suele volverse obsoleto a sólo pocos meses de haber comenzado a trabajar para el estado. Esto se debe a que las tareas son rutinarias, no hay inventivos ni motivación más que cumplir con un horario e irse a su casa y, por supuesto, no hay presupuesto destinado para capacitación, aunque tampoco hay interés por ella.

· Cambio. Si eres empleado público, es muy probable que te jubiles siéndolo. Las empresas privadas no contratan gente que ha trabajado en el estado, porque acarrean vicios muy difíciles de erradicar. Si aún no has empezado tu carrera profesional, lo ideal sería que empieces por las empresa y luego, en todo caso, veas si quieres ir al sector estatal. De la otra forma, es muy difícil que haya vuelta a atrás.

· Sobrecarga. Como en el sector estatal las ausencias están mucho más permitidas que en el privado, si eres sirviente público te encontrarás diariamente con que faltó un compañero (o más) y debes hacerte cargo de tu trabajo. Eso sí, esto no se verá reflejado en tu sueldo, la responsabilidad en este ámbito no se suele valorar.

· Reclamos. Si tus compañeros deciden realizar una huelga a la cual no adhieres porque no estás de acuerdo, es posible que te den la espalda para siempre y te ganes una mala relación con ellos. Así que es preferible tomarte unos días de descanso mientras descansan si es que no estás de acuerdo con el reclamo, que trabajar y ganarte su posterior desprecio.

· Edificio. Los edificios públicos suelen estar en muy malas condiciones, así que mucho menos esperes que el aire acondicionado o la calefacción funcionen a la perfección. También es frecuente que no haya agua, que se corte la luz o que un ascensor se rompa y nadie lo arregle por meses.