Cuanto mas pienso menos disfruto de la vida

Imagina un enorme jardín verde, quizá tu vida, lleno de plantas coloridas, flores, matorrales, charcos, pájaros, sapos, perros y niños jugando. Ahora imagina una poderosa podadora que el jardinero usa de vez en cuando.

Muy pocas veces se ve a la podadora funcionando, la mayoría del tiempo esta parada, roja y amarilla, con cantos plateados que brillan. El único que usa la podadora es el jardinero, también es el único que la prendes y la sabe usar.

Sigue imaginando que la podadora de pronto se encienda, el motor empieza a rugir, avanza lentamente, se acelera aun mas, saltan por los costados las virutas de pasto y de pronto cambia de dirección, salta, se acelera, y otra vez cambia de dirección, pasa raudo por encima de las flores, deja un surco en el charco donde no se ahoga y ahora ataca el limpio estanque donde beben los pájaros, nadie lo detiene, esta desatado y todo el jardín es un caos con los animales corriendo y el jardinero tratando de controlar su bella podadora.  ¿Donde ocurren estas cosas?

Quizá no lo sepas, pero estas cosas ocurren con mucha frecuencia en nuestra mente, la podadora es nuestro pensamiento, muchas veces esta funcionando sin ningún control haciendo destrozos en nuestra vida. Cuanto mas dejamos que los pensamientos broten libres, mas y mas nuestra vida deja de ser un disfrute.

La vida no son opiniones, pero estas insisten en mi vida, mi ego etiqueta todo a su imagen y semejanza, busca lo inferior para ser algo y evita lo superior porque no le gusta ser menos.

Imagen por atlnav

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