Guru, chaman, maestros o su corazón, ¿De quien debemos tomar un consejo?

Especialmente en las redes sociales parece que todo el mundo tiene consejos para nosotros. Todo el mundo parecen ser buenos emprendedores, exitosos, felices y dispuestos a ayudar. ¿Como decidir de quien aprender? ¿Debemos aprender de aquellos que lograron el éxito con hechos, de los que se dedican a enseñar o de nuestro corazón?

En seguida lo descubriremos. Imagina una persona que ama la lectura y de pronto cae en sus manos un libro de negocios y después de leerlo y tener algunas ideas empieza a ofrecerse como “experto en negocios”. Puede tener un buen lenguaje, lucir competente y con muy buenas ideas, pero solo es una persona que vive en las calles y duerme en las bancas de los parques. ¿Seria ridículo prestar atención a sus lecciones?

Para muchas personas no es tan difícil descubar los pasos, para , y sobre todo en nada. Pero no es extraño que alguien tome los consejos de esta gente. Esta bien si tu quieres seguir un camino espiritual en la pobreza, pero si quieres hacer fortuna como emprendedor es algo diferente, y mejor, por que no ser espiritual y con fortuna.

No es fácil encontrar buen maestro cuando uno quiere orientación para su emprendimiento. De hecho, la mayoría de empresarios, lideres y personas que están contrayendo algo no necesariamente son buenos maestros, no son tan buenos como asesores. Simplemente son acción, y los resultados que tienen no es por la información que pueden compartir, sino por las decisiones que toman, enfocados en su progreso.

En muchos círculos de emprendedores hablan de “declararse expertos” solo por leer algunos libros de algún tema especifico y adquirir algún dominio informativo. ¿Con la información que domina usted puede ayudar a la gente? Por ejemplo hay muchos “declarados expertos” en SEO, en como lograr trafico web, pero sus propios blogs no son buenos referentes. Eso apesta, pero hay algo que aprender?

En cambio cuando te topas con una persona apasionada que deja fluir su talento, por ejemplo alguien que enseña “como ser millonarios”, aunque el aun no es millonario, sientes que no hay nada que discutir, tiene argumentos y actitudes que te muestran una persona segura, feliz, caminando a su destino. Puede fracasar, pero luego se levanta y sigue.

En internet hay muchos expertos, y se hace confuso seguir el consejo de alguien. Los familiares y amigos siempre quieren ser escuchados, muchas veces solo para matar un sueño, algunos son buenos consejos, por ejemplo “tienes que dedicarte a las ventas”, “tienes que trabajar duro”.

Pero un emprendimiento no necesariamente significa ventas, por ejemplo puedes descubrir tus excelentes dotes para hacer videos, y luego de dedicarte y encontrar la adecuada comunicación con los consumidores, tener una avalancha de visitas con lo que podrás generar ingresos con publicidad. Estés o no en proceso de emprender algo no puedes olvidar que , y es lo que importa.

Con el potencial de comunicación por Internet, dedicarse a vender es un recurso primitivo, pobre, pues todas las personas somos potenciales consumidores. Todos estamos tomando decisiones de consumo, a partir de los impactos informativos y experiencias que tenemos a diario. No tenemos que vender, mejor ser autores de esos impactos informativos y dedicarse a atender a los que compran.

Cuando te topas con gente apasionada que sigue sus talentos empiezas a darte cuenta que los moldes se rompen, que las maneras conocidas de ser exitosos ya no sirven, que los procesos productivos conocidos son obsoletos y que los grandes negocios mantienen su competitividad gracias a la innovación constante. ¿Que puedes aprender?

Antes yo decía “aprende de los que ya tienen lo que tu deseas para ti”, pero puede ser que esa persona no tenga tiempo para dedicarse a enseñar, o no tenga habilidades pedagógicas. Solo nos queda aprender de lo que observamos, pero finalmente tendremos que aprender de lo que decidimos y los resultados. La conciencia de este instante es el mejor aprendizaje.

Pensamos que no podemos aprender de los consejos de alguien que nunca hace nada. Por ejemplo hay muchos expertos que quieren enseñarnos como ganar dinero por Internet, pero los métodos que enseñan no le sirvieron a ellos mismos para generar ingresos, pero persisten, siguen diciendo “te revelare mi secreto para generar ingresos por internet”, y al cabo de un tiempo logran creyentes, logran ventas y ahora si es verdad que generan ingresos. Tienen resultados por sus decisiones.

Es difícil persistir cuando uno no es feliz con lo que hace, por eso es importante dedicarnos a algo que realimente nos guste. El emprendimiento se trata de buscarle negocio a esa cosa que nos gusta hacer, como generar ingresos. Pero se tiene éxito por eso, por ser algo en el que podemos persistir.

¿De quien aprender? Pienso que la manera de saberlo es haciendo sintonía no con la información, sino con las acciones y los sentimientos. Aprender del cantante que nunca deja de cantar, del deportista que siempre esta en lo suyo, del profesor apasionado que no puede dejar de aprender y enseñar.

Ricos, pobre, personas felices, infelices, todos tienen un mensaje que ofrecer, pero sus vidas, sus pasiones, como están en este instante, son su mejor mensaje. Tu puedes saber de quien aprender cuando una pasión natural te motiva a hacer algo, a tomar acción acción, a decidirte. Pero finalmente aprendes de tus decisiones y sus resultados. Tu eres el único responsable.

Imagen por rawartistsmedia

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