Consejos para montar una academia de baile

academia baileBailar es un arte que estimula la creatividad, la flexibilidad, mejora la postura y otorga bienestar al cuerpo de una manera divertida. Existen una amplia variedad de ritmos que podemos aprender y, en muchas ocasiones, resulta incluso una alternativa más entretenida que ir al gimnasio.

Ciertos reality shows que muestran famosos bailando en televisión, han sido emulados en muchos países y han puesto “de moda” nuevamente ciertos estilos de baile.

En este contexto, abrir una academia de danza resulta más que oportuno así que, si tienen sólidos conocimientos en la materia o si alguna vez han pensado en iniciar su propia academia de baile, este artículo es para ustedes.

 

Pero… ¿Y si no sé bailar?

Si bien no resulta indispensable contar con conocimientos en baile para abrir un estudio, consideramos que resulta ventajoso. Si bien con una clara visión emprendedora, creatividad y determinación podemos lograr cualquier meta que nos propongamos, ser profesores de baile o, al menos, contar con sólidos conocimientos en la materia nos aportará ciertas facilidades, como veremos a continuación.

 

Los clientes

¿Quién puede aprender a bailar? ¡Todo aquel que lo desee! Eso es lo realmente maravilloso de este negocio: nuestra cantidad de clientes y nuestra capacidad de crecimiento es ilimitada.

Ahora bien, imaginemos que una mujer de 35 años quisiera aprender a bailar danza clásica. ¿Es posible esto? ¡Claro que sí! La mujer se inscribe en nuestra academia y atiende a una clase en la que se encuentra con un grupo de chicos de entre 8 y 13 años. ¿Ustedes realmente creen que esa mujer va a regresar al establecimiento? Nosotros tampoco. Es por eso que recomendamos organizar el aprendizaje por grupos etarios. De esta forma, los clientes se sentirán más a gusto con la clase y los profesores podrían organizar mejor el trabajo. En este punto, sugerimos dividir a los clientes en tres grupos: niños (hasta los 18 años), adultos (de 18 a 60 años) y personas mayores de 60 años.

Si contamos con espacio reducido podríamos armar franjas horarias por turnos, por ejemplo, personas mayores de mañana, pequeños de tarde y adultos de noche. Y, si esto no resulta posible, podríamos enfocarnos a un solo grupo en particular.

 

El lugar

Podemos decidir montar un estudio de baile pequeña o grande, dependiendo de la variedad de clases que tengamos pensado ofrecer y de nuestra capacidad de inversión. En este punto, a menos que contemos con un local propio, recomendamos el alquiler del espacio físico dentro del que vamos a trabajar. ¿Por qué hacemos esta sugerencia? Debido a que todavía no conocemos el potencial de crecimiento de nuestro negocio. Quizás el establecimiento crezca tanto que debamos mudarnos para contar con  mejores y más espaciosas instalaciones. Pero, hasta no conocer perfectamente el rubro, recomendamos tratar de no comprometernos en decisiones permanentes.

Por otro lado, debemos tener en cuenta el espacio para vestuarios (de niñas, niños y profesores) y la dimensión y distribución de los salones para que permitan desplazamientos cómodos, evitando espacios con forma de L y con columnas. Ya sea que contemos con un solo salón o con diez, los mismos deberán contar con pisos especiales para la danza, barras, espejos y enchufes que permitan la conexión de los equipos de audio.

La ubicación también constituye un elemento estratégico del negocio. La danza es una de las actividades más elegidas tanto por los niños como por sus padres al momento de decidir una actividad extracurricular.

Y, ya que los pequeños no pueden acercarse solos a las instalaciones, dependen de que los mayores puedan tanto llevarlos como irlos a buscar luego de finalizadas las clases. Por este motivo, colocar nuestra academia en un punto equidistante de la mayor cantidad de escuelas posible y, al mismo tiempo, en una zona céntrica, podría brindarle la comodidad necesaria a los familiares de nuestros alumnos para que decidan inscribirlos sin que esto les ocasione molestias de traslado adicionales.

No nos olvidemos que, si bien es el niño el que, en muchas ocasiones, decide comenzar danza, los decisores de la compra serán siempre los adultos; por lo que nuestra oferta deberá convencer tanto a padres como a hijos.

Para captar a los primeros podremos hacer hincapié en la seguridad del complejo: por ejemplo, deberíamos controlar que los niños no abandonen el establecimiento sin antes haber chequeado que el adulto que los retira se encuentra dentro de la lista aprobada por sus padres o tutores responsables. También se puede resaltar la seguridad en los vestuarios, en donde siempre habrá cuidadores que aseguren el orden y el bienestar de los alumnos. De esta manera, nos encontramos cuidando a los niños y transmitiéndoles confianza a los decisores de compra. ¿Qué más queremos?

estudio danzas

A tener en cuenta

Si vamos a dictar muchas clases en simultáneo, deberemos contar con un cuerpo de profesores que cuenten con la disponibilidad horaria requerida para llevar a cabo la planificación de las clases de la academia. Esto puede parecer sencillo en teoría, pero en la práctica no lo es.

Los profesores generalmente tienen varias clases a cargo, muchas de ellas en distintos lugares físicos, y eso puede ser un gran impedimento al momento de intentar coordinar horarios. Es por ello que recomendamos que esta tarea sea llevada a cabo con mucha anticipación.

Sería aconsejable que los horarios para niños se encuentren cercanos a los horarios de salida de las escuelas cercanas a la academia en los distintos turnos (mañana y tarde), para evitar tiempos muertos. Por su parte, las para adultos podrían darse en horarios normalmente no laborales (a partir de las seis de la tarde), mientras que para personas mayores de sesenta años podrían darse por la mañana.

También deberíamos tener en cuenta el ausentismo de los profesores: una clase cancelada por un profesor ausente genera pérdida de seriedad y prestigio para la institución. En este punto, ser profesor de danza y, a la vez, dueño del estudio constituye una ventaja: ya que fácilmente podríamos reemplazar a un profesor ausente sin necesidad de cancelar una clase. Ahora bien, si no somos profesores de baile, podríamos mitigar este problema mediante un régimen estricto de preavisos y reemplazos.

 

Ventajas

Una gran ventaja que posee este rubro consiste en su ilimitada capacidad de innovación y la fácil reversibilidad de cualquier tipo de decisión vinculada a las clases y a los cursos.

Podríamos iniciar el ciclo con una determinada cantidad de clases y, con el correr del tiempo, ir agregando nuevas. Si a fin de año notamos que algunas no se han adaptado a los resultados esperados, fácilmente podremos eliminarlas del programa y reemplazarlas por otras que pueden llegar a funcionar mejor. Este es el negocio de la prueba y el error. ¡Aprovechémoslo!

 

Adicionales

Las instalaciones podrían contar con un servicio de cafetería, que podríamos manejar nosotros o del que podríamos otorgar una licencia de explotación renovable a un tercero. De esta manera, los padres de los niños podrían sentarse a tomar un café mientras esperan a que las clases finalicen, así como también los adultos y personas mayores que acuden al establecimiento contarían con un espacio de socialización y esparcimiento adicional.

Por otro lado, ofrecer certificaciones a nivel nacional o internacional transmitiría confianza a los potenciales clientes; además de que verían el dinero que depositan de manera mensual en la academia como una inversión: muchos niños que han comenzado a acudir a un instituto de baile han salido de él como profesores. No obstante, debemos tener en cuenta que el otorgamiento de certificaciones implica estar habilitados para hacerlo; y esa habilitación lleva un costo adicional.

 

Estrategias de comunicación

La difusión a través de los distintos medios de comunicación disponibles resultará fundamental para comenzar el primer ciclo de clases con alumnos. Las personas no pueden comprar aquello que no conocen; y es por ello que debemos acercarle la información necesaria.

Recomendamos realizar publicidad radial, televisiva y en revistas especializadas. A menor presupuesto en nuestra inversión inicial, menor será la cantidad de medios de comunicación a nuestro alcance. No obstante, si contamos con una baja inversión inicial, es probable que nuestras instalaciones sean pequeñas y no necesitemos comunicar de una manera masiva al establecimiento, ya que podría provocar una demanda excesiva para la capacidad de nuestro estudio de danza.

En nuestro mensaje publicitario, deberemos informar a los clientes acerca de nuestra academia (ya que no la conocen) y, al mismo tiempo, persuadirlos para lograr la inscripción. ¿Cómo logramos este efecto persuasivo? Simple: diciendo la verdad. Un mensaje publicitario persuasivo en este punto podría decir: “¿Siempre has querido aprender danza clásica pero de niña tus padres no te han llevado? ¡Anímate ahora! La vida es una sola, ¡no te quedes con ganas de nada! Grupos reducidos para pequeños, adultos y personas mayores.” De esta manera, podríamos elaborar un mensaje destinado a las personas mayores y otro destinado a los padres de chicos y adolescentes que deseen comenzar a estudiar baile.

Finalmente sugerimos, como soporte, la construcción de un sitio web en el que se detalle la institución, su ubicación,  sus datos de contacto y su oferta. El mismo podría contar con distintas secciones, tales como “niños”, “adultos” y “+60”, en las que podrían detallarse las distintas clases impartidas, juntos con sus respectivos precios y horarios, así como también fotos de las actividades realizadas.

 

 

4 comentarios en “Consejos para montar una academia de baile

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