Confianza en Los Nuevos Profesionales

Que diría si le cuento que es probable que el 50% de los médicos y abogados que verán su caso hicieron trampa en la universidad.

La confianza en casi todas las áreas de la sociedad se ha reducido notablemente. Es muy común ver noticias donde se habla de la caída de confianza en el ámbito político, gubernamental y laboral.

El nuevo lema en los hogares es “no confíes en nadie”

Un alto porcentaje de empresas y organizaciones publicas están dirigidas por personas que no consideran la honestidad como un factor de primera importancia.

Lo más común es decir “si cambiaran, si fueran más honestos, podríamos confiar”. Pero realmente ¿podemos hacer algo para que la gente cambie? Considero que no podemos hacer nada, absolutamente nada con algo, alguien que esta ajeno a nuestros deseos, influencia, y necesidades; cada uno tiene sus parámetros de realidad, moral, veracidad, honestidad y percepción.

Todos actuamos creyendo que lo que hacemos esta bien por lo menos para nosotros, nuestros deseos, sueños y creencias; no importa que lo que hagamos sea considerado por la moral regional como malo. A lo largo de la historia la crítica nunca a logrado sus propósitos.

Cada persona confía en sus criterios y es la única que puede obrar un cambio en su persona. Nadie más. La confianza en uno mismo posee una dimensión fundamental. Si nos proponemos algo que luego no podemos cumplir sospechamos de que si aun por no poder confiar en nuestra propia determinación como confiar en los demás.

De ahí que el cambio, si realmente deseamos verlo en los demás, tiene que operar en nosotros mismos. Establecer compromisos con nosotros mismos y cumplirlos determinara un cambio en nuestra manera de ser y ver a los demás

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