5 negocios innovadores arriesgados

Cuando hablamos de negocios innovadores, siempre se piensa en soluciones inmediatas y sencillas que le arreglen a quien lo implemente de manera rápida todos sus problemas. Pero no siempre es así, y aquí les traemos un pequeño listado de ideas que requieren algo más de esfuerzo por parte de su emprendedor, pero los frutos pueden ser maravillosos.

1. Fundar un periódico. Cualquiera dirá que no entra en la lista de negocios originales, a lo que respondemos que por supuesto que no… si se hace en una ciudad que ya cuenta con uno. Agarrar un mapa y buscar pueblos pequeños, investigar sobre ellos y elegir un destino para ir a hacerlo es muy arriesgado. Mas, si todo sale bien, también será muy fructífero. El riesgo no sólo es monetario, sino que implica un traslado.

2. Fundar una radio. El caso es exactamente el mismo que el propuesto en el punto anterior, sólo que en este caso la inversión puede ser un poco mayor si es que en el pueblo elegido no existe la tecnología necesaria para transmitir. En estos dos primeros hay una gran ventaja: necesariamente se les dará trabajo a personas del pueblo elegido, lo cual ya posicionará al producto de buena manera en el lugar.

3. Fundar un pub. No es el más original entre las ideas pero sí se puede proyectar con características novedosas. Esto se puede hacer en cualquier sitio, incluso en el que ya se vive si no hay necesidad de trasladarse, pero es importante realizar un buen relevamiento de los ofrecimientos de los pubs de la zona para incorporarle algo que lo distinga de todos los demás haciendo que la gente desee concurrir. Aquí el riesgo es netamente monetario.

4. Adquirir una franquicia. Se encuentra dentro de la categoría de los proyectos rentables porque la idea es trasladar a su ciudad una marca que no exista previamente en la zona, razón por la cual todos querrán conocerla y probarla. El riesgo, nuevamente, es sólo monetario.

5. Comprar y vender antigüedades. Hay muchas personas que tienen en sus hogares artefactos que ya no utilizan y quieren deshacerse de ellos sin evaluar lo importante que pueden ser para otras personas que gusten de tener cosas antiguas. Lo mismo con revistas, libros, estampillas, monedas y todo lo que pueda atraer a coleccionistas. En principio no es necesario siquiera abrir un local, por lo que el riesgo sólo recaerá en la inversión de las compras iniciales.