Cinco motivos para trabajar en el sector público

Para trabajar en el sector público hay una cantidad de motivos verdaderamente innumerables, así que trataremos de resumirlos sólo en cinco para que veas si te convencen y están relacionados a lo que buscas, o prefieres volcarte al ámbito empresarial privado. Así como hay personas para las que el empleo en el sector público es un sueño, hay otras que por nada del mundo ingresarían a trabajar para el estado, con fundamentados motivos. Veamos qué te parecen a ti estos motivos:

1. Trabajarás la cantidad de hora que te corresponda y luego tendrás tu día libre. Como trabajador, no sucederá que te pidan que te quedes haciendo horas extra ni que te obliguen a terminar un informe de último momento; lo que no se termina en la jornada de trabajo, se termina al día siguiente.

2. Trabajarás sólo siete horas por día. Tienes una jornada inferior a la de los empleados de empresas privadas, que trabajan entre ocho, nueve y hasta diez horas por día. Esto puede variar según la provincia o el país en el que te encuentres, pero en comparación siempre será inferior la jornada.

3. Trabajarás sólo días hábiles. Si eres empleado público sólo trabajarás de lunes a viernes, siempre que no se trate de feriados. Además, te tomarán como feriados los días no laborables en los que las empresas sí trabajan y tendrás franco en los feriados provinciales o fechas especiales de la provincia o el municipio, según el sector en el que estés.

4. Tus derechos como trabajador serán respetado. Tendrás derecho a tomarte las licencias que precises, siempre que estén contempladas en la ley (aunque incluso hay ítems de licencias por motivos personales que no debes justificar). Además, tendrás garantizado tu derecho a huelga y a reclamar, lo que jamás tendrás en una empresa privada porque te amenazarán con despedirte si lo haces.

5. Muchas veces se ironiza con esto, tanto en lo cotidiano como en el cine o las series de televisión, pero como empleado público, podrás ir a trabajar sin desayunar, ya que podrás hacerlo allí. Además, en muchos sitios directamente ofrecen el desayuno de manera gratuita, mientras que en otros sectores deberás llevarte tus galletitas o tu café, pero podrás tomarlo en tu puesto igual. Si intentas hacerlo en una empresa privada, sentado en tu computadora mientras trabajes, lo más probable es que termines el día con una sanción.