Ciclos Económicos

ciclos economicosLos ciclos económicos son los movimientos que atraviesa la economía de un país, en general marcados por auges, crisis, recuperaciones y depresiones, que vendrían a ser sus fases. Estas fases que los componen están determinadas por aumentos y disminuciones de la actividad económica.

Los aumentos y disminuciones se calculan en base al producto bruto interno de un país e índices de fluctuaciones donde intervienen, entre otros, los porcentajes de empleabilidad, pobreza e indigencia, producción local, trabajo registrado, impuestos pagos, deudas internas y externas, créditos a favor y en contra.

Entender los ciclos económicos tanto a nivel micro como macro, es la base para entender todo proceso económico y por ende político de una nación o mundial. La mayoría de los teóricos economistas se refiere a ellos como circulares, respetando la secuencia de un auge, luego una crisis, posteriormente una recuperación de esa crisis y finalmente una depresión de la economía. Esto puede medirse, en general y fácilmente, en la situación financiera de los países, aunque también es posible verlo reflejado en las economías de compañías e incluso domésticas. Esto no significa que la economía pueda ser predicha, pero sí que se pueden prevenir determinados cambios conforme van finalizando las fases que componen sus ciclos.

La primera fase, es decir el auge de la economía, se caracteriza por una maximización de producción tanto estatal como empresarial y una actividad de negocios elevada al límite. También se puede distinguir por existir una empleabilidad plena, es decir que no existe o al menos no abunda la desocupación en la población de edad media. Como contraparte, los precios comienzan a aumentar paulatinamente generando que el ingreso salarial de las personas rinda cada vez menos, deteriorándose poco a poco este auge económico.

Tras esta escalada de precios, comienza una contracción en los negocios y, para que los precios puedan comenzar a bajar, se disminuyen también los salarios y la empleabilidad, así como la productividad de las compañías. De esta forma, aparece un sector desempleado que no puede acceder a condiciones básicas de vida y, mucho menos, incentivar el consumismo de mercado que sostiene la economía de un sistema capitalista.

Al producirse la crisis, que siempre es duradera, se profundiza tanto la economía que se dice que entra en una depresión, puesto que toda curva económica en esta instancia se parece más a un valle que a un monte. El desempleo, ya en incremento al comenzar la crisis, se profundiza al máximo, minimizándose por completo la productividad de las empresas. Este es el punto más bajo de la crisis y suele ser el más extenso.

La recuperación de la economía jamás se da por arte de magia, sino por numerosas políticas que llevan a un nuevo crecimiento de la productividad que requerirá una mayor cantidad de personal para satisfacerse, disminuyéndose así los índices de desocupación. Como contraparte, los precios comenzarán a aumentar nuevamente empezando a prepararse el ciclo para volver a decrecer.

Si bien pueden establecerse algunos patrones de conducta dentro de cada sistema, no suelen parecerse unos a otros, ni siquiera en su duración. Los de onda larga tienden a durar alrededor de medio siglo y son en los que más marcadamente pueden ser identificadas y delineadas cada una de las fases. Cuando duran entre siete y once años se dice que se trata de ciclos grandes, y cuando duran entre tres y cinco años son cortos, aunque este último caso no suele darse excepto en economías empresariales o familiares; al tratarse de economías políticas serán siempre grandes o de onda larga.

Todo lo anterior explica de alguna manera por qué la mayoría de los países protagoniza cada determinado período de tiempo profundas crisis económicas. Los ciclos económicos no son idénticos tampoco entre país y país, mucho menos teniendo en cuenta aquellos cuya política prioriza otro tipo de sistema de reparto. Tampoco es posible intentar establecer un paralelismo entre este tipo de situaciones financieras y las de compañías privadas, así como no es posible que estas últimas se comparen con las de capitales estatales.

En el último siglo estas etapas se han agilizado con la aparición y predominancia del dinero intangible. El uso de las tarjetas de crédito, de las financiaciones y de las compras online no solo han facilitado la vida de las personas en todos los aspectos, sino que también las fluctuaciones ágiles de las economías.

Economía Familiar

Pero hablemos ahora de los ciclos económicos de las familias, para que se entienda la forma en la que funcionan también a niveles micro, en su punto más ínfimo: el del trabajador. En primer lugar, el dinero llega a las familias desde muy pocos lugares y se diversifica hacia muchos.

El origen de la plata a los hogares provendrá de los empleadores (empresas o estados) de los trabajadores mayores de edad, pero serán gastados en todo lo que necesite para sobrevivir esa familia, además de algunos lujos que pueda darse; la mayoría de las veces estos gastos se hacen en muy diversos destinos. Para obtener ese dinero, decíamos, las personas mayores del hogar deben poner a disposición de otras personas su fuerza de trabajo. Por una determinada cantidad de horas de labor para un tercero, que puede ser un empresario o el mismo Estado, los hombres y mujeres reciben una cantidad de dinero, mínimamente proporcional al que obtienen del consumo efectuado por el salario de otros hombres y mujeres.

Una vez que las personas trabajadoras tienen sus retribuciones para sí, empiezan a gastarlas: el alquiler o la cuota de la vivienda, comida, educación, salud, alguna salida, ropa, libros y cualquier cosa que deseen siempre que puedan adquirirla.

Según el estatus social de esa familia y el excedente restante luego de los gastos, que será determinado por el valor del salario que tenga cada uno de los miembros, podrán dejar un monto de dinero como ahorro, es decir, dinero que se irá acumulando para luego intercambiar por otro bien o servicio, por ejemplo, un viaje durante las vacaciones. Ahora bien, hay otra parte de ese dinero familiar que cierra el ciclo volviendo al Estado mediante impuestos, es decir, una de las fuentes de alimentación de los ciclos económicos nacionales de los que hablábamos anteriormente.

Empresas

Con los ciclos económicos de las compañías sucede más o menos lo mismo, pero desde otra perspectiva. El ingreso depende del poder adquisitivo de las poblaciones que, a su vez, depende de la empleabilidad que brinden esas mismas empresas y el estado y de los niveles de salarios que manejen, así como de la proporción entre esas retribuciones y los valores de bienes y servicios de primera y segunda necesidad, de impuestos, rentas y demás gastos familiares.

El dinero que ingresa en las organizaciones privadas tiene también diversos destinos, aunque entre el cuarenta y el cincuenta por ciento del valor de venta al público, como mínimo, queda en manos de los empresarios. Un porcentaje será destinado a compensar costos de materia prima y reinversión. Otra parte tendrá como objetivo cubrir los salarios de los trabajadores y, finalmente, los impuestos que el Estado le solicita para funcionar como entidad.

Más allá de los sectores mencionados –Estado, trabajadores, empresas- hay toda un área que no suele figurar en los índices formales, puesto que funcionan al margen de la ley, pero aún así contribuyen a las fluctuaciones económicas de  una nación. Sin ingresar en el campo de las sustancias ilegales, las armas e incluso la trata de personas con fines de explotación sexual, podemos hablar del trabajo no registrado, o como comúnmente se le llama, “en negro”.

La mayoría de las firmas tiene al menos una parte de su personal sin registrar, e incluso hay empresas que trabajan por completo fuera de la ley. Por otra parte, los comercios que facturan en general evitan facturar todo lo que realmente venden, porque de esta forma disminuyen los impuestos que deben aportar al Estado. Sin embargo, hay vendedores ambulantes o comercios inexistentes para los organismos oficiales que generan importantes movimientos de dinero. Dentro del mismo Estado también suelen haber personas trabajando que no se encuentran registradas como empleados, así como hay operaciones monetarias que no se registran.

Como conclusión, podemos afirmar que la economía no es tan difícil de comprender como suele parecer a simple vista. Es cuestión de entender sus etapas, su duración y sus componentes. Los círculos que atraviesa suelen ser similares, aunque más grandes y más pequeños. Cada institución, desde la familia hasta las compañías, las iglesias y los gobiernos, tienen su funcionamiento económico que responde a un sistema, en general capitalista,  bajo el que se rige la forma en la que se interpreta y se ejerce su mercado.

Todo lo que leemos en los diarios acerca de la situación económica de tal o cual país, podemos reducirlo a nuestra situación familiar, con lo que es muy probable que la fase que esté atravesando la región que habitamos en términos económicos se relacione directamente con la que está atravesando o atravesará prontamente nuestra familia.

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