Buscar mas trabajo ¿qué consecuencias tendré?

“Si el hombre no necesita trabajar para comer, necesitará hacerlo para tener salud”. En realidad, los motivos por los cuales busco un empleo pueden ser muchos y distintos; por lo general, se trata más de una necesidad que de un deseo.

La ecuación más simple e interesante que se me viene a la cabeza es simple: el número de mi salario aumentará de forma directamente proporcional a la cantidad de horas que dedique. Este, sin dudas, es un argumento muy sólido.

Pero no debo dejar de considerar que cada hora que sume a mi labor, se restará a mi vida social, a mi descanso, a mi tiempo libre. Es una puja de suma cero, por lo que si quiero trabajar más, la balanza deberá estar muy inclinada, despejando cualquier tipo de cuestionamiento.

 

En muchos casos, las personas buscan más horas laborales porque aspiran a conseguir un cargo que ha quedado o quedará vacante; ellas tratan de estar cerca del jefe, de figurar mayor tiempo en las reuniones y acaparar más responsabilidad, de manera de ir sumando tareas y poder. Al decidir que voy a trabajar más, ¿lo he hecho con vistas a un objetivo o simplemente por impulso? Si se tratara de esto último, debería echar un vistazo nuevamente, analizar las circunstancias, y ver si podría serme útil en un mediano plazo.

 

Conseguir otra actividad, puede llegar a costarme los fines de semana, salidas con amigos, eventos importantes y hasta la posibilidad de programar viajes. Pero no sólo abarcará mi tiempo, consecuentemente también dispondrá de mis descansos físicos, y sobre todo mentales; no me será igual 4 horas, que hacerlo 6, y menos 12. Sin dudas, aparejará un esfuerzo que deberé asumir y hacer.

 

Por eso, cuando afirme que quiero emplearme más horas, deberé estar seguro que podré cumplir con el compromiso tanto física (considerando el tiempo que me demandará hacerlo en forma presencial, y el descanso de mi cuerpo) como mentalmente. Si estoy seguro, adelante; si dudo, tengo tiempo para tomarme y analizarlo.

 

También, si deseo emprender más, podría hacerlo con un nuevo y propio emprendimiento, y no depender de las posibilidades de mi actual empleo. Sería una buena alternativa desarrollar un negocio en forma paralela, en el que pudiera manejar los tiempos y la demanda de trabajo que tendré. Por lo general, este es un beneficio que obtengo cuando soy free lance.

 

En muchas ocasiones deberé esforzarme, prepararme, capacitarme y moverme en distintos ambientes para adquirir contactos y lograrlos. La situación ideal a la que puedo aspirar no está marcada sólo por un añadir más horas, sino que debe estar acompañada por un “mejor rendimiento”.

 

¿Valdrá la pena sacrificarme más? A veces sí, otras es más redituable aumentar la eficiencia; una buena idea, en estas circunstancias, sería trabajar más, con vistas a reducir costos, de manera que no sólo logre mi afirmación de “querer laburar más”, sino que también la supere trabajando mejor.