Asientos Contables Ejemplos

Registrar en el libro Diario, día por día, las operaciones realiza el comerciante. Comenzaremos, pues, por indicar la forma y rayado de este libro, y el uso de sus diversas columnas

En el renglón 1 se escribe el mes y año a que se realizan las anotaciones contenidas en ese folio en la columna 2 el numero, por orden correlativo, que corresponde a cada asiento vacio 3. las cuentas que se debitan y se acreditan y la leyenda explicativa de la operación realizada. La columna 4, en el momento de practicar el asiento, se deja en blanco, pero al pasar el mismo al libro Mayor, se consigna en ella el número del folio que corresponde a esa misma abierta en el Mayor.

Se adopta este procedimiento porque no solamente facilita el punteo de libros, sino que sirve como elemento de contralor para saber si todas las cuentas asentadas en el Diario han sido debidamente pasadas al Mayor. En la columna 5 se consigna el importe correspondiente a la cuenta que se haya debitado, frente a la misma, y en la columna 6, el importe correspondiente a la cuenta que se haya acreditado, también frente a la misma cuenta.

En cuanto al modo de registrar, se aplicarán las siguientes normas:

a)            Los asientos se separarán uno de otro, trazando una línea sobre el renglón impreso en el papel, que abarque toda la extensión del espacio 3, pero interrumpiéndola en el centro con un espacio de un centímetro aproximadamente, en el que se consignará el día en que se practica el asiento.

b)           Debajo de esa línea, y junto al margen izquierdo del espacio 3, se escribirá el nombre de la cuenta deudora, con letra algo más grande que la cursiva común y subrayándola para que se destaque del texto, lo cual permite mejor visibilidad para el pase al Mayor. En la columna 5, y en el mismo renglón, se consignará el importe que se debita a esa cuenta.

c)            A renglón seguido, y a unos dos o tres centímetros del margen izquierdo del mismo espacio 3, se consignará, precedido por la preposición “a”, el nombre de la cuenta acreedora. En la columna 6, en el mismo renglón en que se escribió el nombre de la cuenta, se consignará el importe que corresponda acreditarle.

d)           Cada cuenta no debe ocupar más de un renglón, para lo cual puede usarse abreviaturas, siempre que no lleguen a desfigurar su significado y, contrariamente, en un renglón. no debe consignarse más de una.

e)           En el renglón inmediato siguiente al de cada cuenta, en la forma más concisa, pero también más explícita posible, y con letra cursiva común, se redactará una leyenda que indique los detalles de la operación de que trata.

f)            Una vez terminado un folio, en el último renglón del mismo, se escribirá en el espacio 3 la palabra transporte, y en las columnas 5 y 6, frente a ese vocablo, las sumas que arrojan cada una de esas columnas. Ello elimina la posibilidad de errores en las cifras, puesto que, si recordamos que las cantidades que se debita deben ser iguales a las que se acredita, las sumas de las mismas también deben ser iguales. En caso de no serlo, antes de seguir escribiendo en otro folio, se revisará el que acaba de terminarse, para su corrección, lo que se efectuará mediante los procedimientos que se estudiará en el texto correspondiente al segundo curso.

g)            En el folio siguiente, en el primer renglón, se consignará también la palabra transporte, inscribiéndose, frente a la misma y en los renglones 5 y 6, las sumas que vienen del folio anterior.

Para obtener una impresión visual, que facilitará la retención de todo lo expuesto, véase un modelo de folio de libro Diario, que insertamos más adelante.

Existen otros modelos de libro Diario, por cierto muy prácticos, que se llevan de distinta forma que la reseñada precedentemente, pero cuyo estudio corresponde a cursos superiores. Por el momento, es conveniente que el alumno use el sistema que hemos expuesto.

 

Casos de asientos simples y compuestos

En los ejemplos dados, al tratar el análisis de cada cuenta, sólo nos hemos referido a asientos simples, llamados así porque en los mismo; no interviene más que una sola deudora y una sola cuenta acreedora. Sin embargo, puede ocurrir que, en una misma operación, existan:

a)            Una deudora y varias acreedoras.

b)           Varias deudoras y una acreedora.

c)            Varias deudoras y varias acreedoras.

Los asientos en que ocurre tal cosa reciben el nombre de compuestos.

Ejemplo del primer caso. Una deudora y varias acreedoras.

Compramos mercaderías a Roque y Cía. por valor de $ 10.000 pagando $ 4.000 al contado y firmando por el resto un pagaré a 90 días.

Para redactar este asiento comenzaremos, como de costumbre, por formularnos las preguntas cuyas respuestas nos conducirán a la determinación de las cuentas respectivas. ¿Qué entra?: mercaderías. ¿Quién recibe?: Mercaderías, que, en consecuencia, habrá que debitar. Para determinar la forma en que se compone el crédito de este asiento también nos formularemos las preguntas consabidas: ¿Qué sale?: dinero. ¿Quién entrega?: Caja.

 

Pero si observamos bien, advertiremos que en este hemos violado uno de los principios de la partida doble que reza: “todo valor que entra debe ser equivalente al que sale”, pues hemos hecho entrar valores por $ 10.000 mientras que hemos hecho salir tan sólo $ 4.000. Por otra parte, fácilmente se echa de ver que en el ejemplo propuesto figuraba la entrega de un pagaré por $ 6.000 que no hemos contabilizado. Por lo tanto, como sabemos que para que un asiento sea correcto es indispensable que esté balanceado, es decir, que el importe total de su débito sea igual al importe total de su crédito, volveremos a formularnos las preguntas, pero tan sólo las correspondientes a aquella parte del asiento en que la suma fuese menor. En nuestro ejemplo, como la suma del crédito es menor que la del débito, volveremos a preguntarnos: ¿Qué más sale?: un pagaré. ¿Quién lo entrega?: Obligaciones a Pagar.

 

Otro ejemplo del primer caso. — Compro a Genovesi Hnos. un juego completo para escritorio en $4.000, abonando su importe al contado con un cheque contra Banco Nación y obteniendo un descuento del 5 %.

¿Qué entra?: un juego de escritorio por $ 4.000. Quién recibe?: Muebles y Útiles. ¿Qué sale?: un cheque contra Banco Nación por $ 3.800 (hemos obtenido un descuento de $ 200). ¿Quién entrega?: Banco Nación. Por lo tanto, sería:

Muebles y Útiles             4.000.—

a Banco Nación                3.800.—

Como no está balanceado, debemos continuar formulándonos preguntas, pero, como recordaremos, tan sólo las que corresponden a la parte del asiento en que la suma es menor. En el ejemplo suministrado no sale más nada, pero es evidente que hemos obtenido una ganancia de $ 200 representada por el descuento otorgado por Genovesi Hnos., y  como las ganancias se acreditan, corresponderá acreditar la cuenta respectiva. Luego el asiento quedaría en definitiva redactado así:

Muebles y Útiles             4.000.—

a Banco Nación                3.800.—

a Boa. j Dtos. Obtenidos              200.—

Ejemplo del segundo caso. Varias cuentas deudoras y una acreedora.

Vendemos a C. Carú 20 bolsas de azúcar a $ 7.000.— cada una, recibiendo % 40.000.— en efectivo y quedando el resto a cobrar en 30 diaa

¿Qué entra?: dinero por un importe de $ 40.000.—. ¿Quién recibe?: Caja. ¿Qué sale?: mercaderías por valor de $ 140.000.—. ¿Quién entrega?: Ventas. Por lo tanto, seria:

Caja        40.000.—

a Ventas                             140.000.—

Pero, como en los casos anteriores, observamos que este no está balanceado. Para balancearlo debemos formularnos nuevamente las preguntas de rigor, aunque sólo las correspondientes a la parte del asiento en que la suma es menor, en este caso el débito. Luego: ¿qué más entra? Es evidente que no entra más nada, pero no es menos evidente que C. Carú ha recibido de nosotros un valor superior en $ 100.000.— al que nos ha entregado, por cuyo importe es deudor nuestro. Por lo tanto, quedará correctamente redactado así:

Caja        40.000.—

Deudores            100.000.—

a Ventas                             140.000.—

Otro ejemplo del segundo caso. — Obtengo de Rodolfo un préstamo de $ 10.000, firmando un pagaré a su orden ‘ ¿0 días. El prestamista me entrega el importe correspondiente previo descuento del interés calculado al 6 % anual.

¿Qué entra?: dinero por un importe de $ 9.850 (los intereses ascienden a $ 150). ¿Quién recibe?: Caja. ¿Qué sale?: un pagaré por $ 10.000. ¿Quién entrega?: Obligaciones a Pagar. Por lo tanto, sería:

Caja        9.850.—

a Obligaciones a Pagar .                10.000.—

Como debemos balancear el asiento y existe una pérdida por intereses de $ 150.— (recordemos que las pérdidas se debitan), añadiremos al débito del asiento —que es la parte del mismo que registra el importe menor— la cuenta respectiva. En consecuencia, la redacción definitiva del asiento sería la siguiente:

Caja                        9.850.—

Intereses Cedidos          150.—

a Obligaciones a Pagar .                10.000.—

Ejemplo del tercer caso. Varias cuentas deudoras y varias acreedoras:

Compro a J. Torres una mesa en $ 500.— y un armazón para vidriera en % 300.—, abonando la mitad de mi compra en efectivo y quedando la otra mitad a pagar en 30 días.

¿Qué entra?: una mesa y un armazón. ¿Quién recibe?: Muebles y Útiles e Instalaciones, respectivamente. ¿Qué

sale?: $400.— en efectivo. ¿Quién entrega?: Caja El asiento a redactar sería:

Muebles y Útiles             500.—

Instalaciones     300.—

a Caja                   400.—

Dado que no está balanceado, nos formularemos nuevamente las preguntas correspondientes al crédito del mismo (que registra la suma menor). ¿Qué más sale?: no sale más nada, pero está claro que si hemos recibido valores por un importe superior en $400.— al que hemos dado, alguien nos debe haber entregado la diferencia. Como ese alguien es J. Torres, quien por tal motivo es acreedor nuestro, completaremos el asiento para dejarlo redactado definitivamente así:

Muebles y Útiles                             500.—

Instalaciones                     300.—

a Caja                                   400.—

a Acreedores                    400.—

Otro ejemplo del tercer caso: Vendo mercaderías a 1. del Mazo por $2.500.—, recibiendo un pagaré por $2.000.— a 180 días, interés 8 % anual que cobro en efectivo juntamente con el saldo de la operación.

¿Qué entra?: un pagaré por $2.000.— y dinero en efectivo por $ 580.-7- ($500.— por saldo de la operación y $80.— por intereses). ¿Quién recibe?: Documentos a Cobrar y Caja, respectivamente. ¿Qué sale?: mercaderías por $2.500.—. ¿Quién entrega?: Ventas. Luego sería:

Documentos a Cobrar … 2.000.—

Caja       880.—

a Ventas                             2.500.—

Como no está balanceado, debemos agregar ai crédito del mismo el importe correspondiente a los intereses cobrados (recordemos que las ganancias se acreditan). Por lo tanto, el correcto será;

1#0

Documento« a Cobrar … a.000.—

Caja       M0.—

a Venta*                             2.000.—

a Intereses Obtenidos .               80.—

Resumiendo lo expuesto, expresaremos que la regla general para la formulación de asientos compuestos es la siguiente: para cantidades debitadas en todo asiento deben ser siempre iguales a las cantidades acreditadas, aun cuando los valores que entran y salen, se pierden o se ganan, se imputen a diferentes cuentas.

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