Administración del tiempo

administracion tiempo Cuando pensamos en la administración del tiempo, lo primero que  hay que tener claro que todos partimos con la misma cantidad de horas, es decir, nadie tiene una semana más larga que otros, es decir, que comenzamos con la misma semana de 168 horas o lo que le es igual, los  7 días que la compone una semana.

Sin duda, el hecho de que algunos les rinda más que otros, dependerá del hecho de cómo sea usado el tiempo. Es ahí donde se marca la diferencia.

Si podemos manejarlo mejor de cómo lo hacemos hasta hoy en día, lo más probable que podremos tener un mayor aprovechamiento en el trabajo como en nuestra vida privada, lo que significa que tenemos una oportunidad de poder mejorar la administración del tiempo de uno de la mejor manera posible, dado que es también prácticamente un bien escaso y que debe ser usado de la forma más  eficiente en la medida de lo posible.

 

Acercamiento al problema

Poder usar nuestro tiempo de una manera racional y bien administrada por parte de los sujetos, es definitivamente el gran desafío que tenemos hoy en día en el mundo moderno, dado que es necesario primero tener que analizar su uso y recién ahí, poder ocuparlo de una manera que nos  pueda satisfacer de la mejor manera como sujetos, para que no digamos que no estamos perdiéndolo en cualquier actividad innecesaria que después lamentaremos cuando realmente necesitemos tener algunas horas extraordinarias para hacer algo de importancia para nuestras vidas, ya sea en el trabajo o el ámbito privado.

El poder manejar de la mejor forma posible los lapsos de sus jornadas cotidianas, le ayudará de una manera importante a ser ordenado al valor que le otorgará a sus actividades, ya sean estas laborales o personales, logrando poder dirigir los periodos de actividad de cada uno de acuerdo a su verdadera importancia y no al grado de ocupación de horas.

El poder administrar de una buena forma su vida, le permitirá tener los equilibrios necesarios,  y a la vez,  fundamentales que se necesitan para tener una existencia cotidiana sin grandes presiones, con el objetivo primordial de no vivir atrapado por las obligaciones que tiene que hacer y que no hace,  evitando esa nefasta sensación de estar atrapado por las horas en la que viven muchas personas en el mundo moderno.

Otra  gran ventaja del poder manejar sus horarios, es que logrará de una buena vez el tratar de ordenar sus jornadas, dejando horas tanto para el trabajo,  como también para  el descanso junto con la necesaria vida en familia o en sociedad, logrando evitar  toda clase de enfermedades mentales que agobian a las personas en el mundo de hoy como lo son el estrés y el cansancio, las que son todas consecuencias de un mal manejo de los tiempos cotidianos del sujeto.

El primero de los procesos que habría que considerar en este proceso fundamental de la vida contemporánea que es el llamado control de su horario. Sobre este apartado, podemos decir que existen verdaderos cerros de información, es decir, toda clase de artículos, libros, posteos en blogs y otra clase de recursos que hablan sobre esto, pero no se desespere, ya que por lo general, toda esta información coincide en algunos puntos genéricos sobre la administración del tiempo, que le serán totalmente funcionales en su proceso de ordenamiento para sus jornadas cotidianas.

Para ello, le mencionaremos en este posteo una serie de puntos fundamentales que les serán bastante útiles en este proceso antes mencionado, los cuales son los que se encuentran enumerados en las siguientes líneas a continuación:

reloj

1.¿Cómo utiliza sus minutos y segundos?

una de las grandes inquietudes que tiene el ser humano en la vida contemporánea es en qué y  cómo utilizamos las horas y minutos que tenemos a disposición nuestra durante todos los días, en otras palabras como usamos la administración del tiempo  en nuestra existencia.

Una gran pregunta que surge de lo anterior es ¿Por qué sentimos que perdemos las horas? Para poder saber cómo se ocupan bien los tiempos y  si estos son desperdiciados o no, lo recomendable en estos casos es poder armarse una  especie de bitácora por algunos días, idealmente por el plazo de una semana corrida ¿Cómo lo hacemos? Es algo bastante sencillo, para lo que se necesita una libreta y un reloj para luego ponernos manos a la obra.

Tome la libreta y ármese de una bitácora del tiempo usado para cada cosa que haga durante esta semana que controlará su horario y sus actividades. Posteriormente, trate de ordenarse con una serie de categorías como las siguientes, con el fin de ver en que ocupa el día:

 

-Uso del Internet  para actividades laborales

-Uso del Internet recreativo, ver películas en la red, vídeos

-Chatear en la web

-Hablar por Teléfono o usar los chats del mismo como Whatsapp

-Uso de redes sociales por trabajo

-Uso de redes sociales por distracción

-Reuniones de trabajo

-Reuniones con amigos

-Reuniones familiares

-Visitas inesperadas

-Trabajo efectivo

-horas de almuerzo, cena y desayunos

-Descanso (dormir)

-Sueño

-viajes entre casa y trabajo, uso de la locomoción colectiva

-Actividades personales y privadas

-Compras

-Limpieza y aseo personal (duchas, aseo)

-Diversión

-Ver TV

-Otras actividades no especificadas en la bitácora

Cuando vea como se ha realizado la administración del tiempo por parte del sujeto durante los últimos siete días, lo más probable que se encuentre con una  gran sorpresa,ya que le mostrará la distorsión entre lo que usted cree que ocupa en trabajar y cuanto lo ocupa en otras cosas.

Este ejercicio de la bitácora semanal le podrá servir de una buena manera para poder darse cuenta de cómo se usa el tiempo,  para  que usted pueda así tomar las medidas pertinentes que crea necesarias para balancear el uso del día procurando realizar más actividades de un carácter práctico y productivo que en ocuparse en acciones meramente de raíz distractora, como son muchas de las que realizamos cotidianamente, aunque usted no lo crea.

 

2. Establecer objetivos

productividad personalUno de los aspectos fundamentales de la gestión del tiempo que tenemos que tener en cuenta, es el hecho de que es necesario el tener que  establecer una serie de objetivos de racionalización temporal,  es decir, de acuerdo a la importancia que pretenda darle, debiera clasificar las cosas de la más a la menos importante, fijando cuales son las metas a lograr durante el día o la semana.

Para ello, tendrá que desglosar los objetivos en tareas específicas o generales, trate en la medida de lo posible darles un horario determinado para ser desarrolladas, definiendo cual es el grado de importancia o prioridad que posean las actividades. Pero también deje un margen de horas para poder enfrentar toda clase de imprevistos, con el fin de que el factor sorpresa o inesperado destruya  o desordene de manera importante la planificación establecida previamente.

 

 3. Organizar el tiempo de las actividades

Para poder lograr el objetivo de lograr disponer de la mejor manera posible el horario que tenemos para hacer las cosas, debe de tratar de organizar las actividades y cuanto le destinaremos a ellas. Para ello tendrá que ver cuáles son las herramientas más funcionales para controlar el paso de las horas y los días y que puedan recordarle de la manera que logre la mayor efectividad en dicha labor.

Las herramientas a las que podemos echar mano para dicha tarea son:

 

-Listado de tareas que hacer

-Calendarios

-Planificadores

-Agendas

Todas ellas le ayudarán a saber en qué etapa del desarrollo de las tareas encomendadas, si se encuentra en plazo y cuanto tiempo le queda para entregar o concluir las actividades asignadas de antemano.

 

4. Los enemigos del tiempo

Una de las tareas que necesariamente hay que realizar cuando pretendemos tanto ordenar como manejar el horario de nuestras actividades,  es el tratar de descubrir y saber cuáles son los principales problemas que tenemos para lograr nuestros objetivos previamente  definido. El primero de estos enemigos que podemos mencionar es el hecho de que  muchos sobrecargan sus horarios, es decir, buscan hacer más de lo que es posible, quedando desbordados por la falta de horas y lo mucho que hay que hacer.

El segundo de los obstáculo para una buena división de lo que hay que hacer, es el tener que hacer tareas de otros, es decir, tener que ocuparte de las actividades de quienes no pueden hacer bien sus actividades en el trabajo, haciéndole perder minutos que podría ser ocupado en otra actividad

El tercero de los enemigos que podemos nombrar, son toda clase de distractores de los llamados evitables, son el chat de Facebook o de cualquier red social, conversaciones de pasillo (lo que algunos llamar sacar la vuelta), visitas al lugar de trabajo o que haya reuniones improvisadas y que no sean atingentes a lo que hay que hacer en el negocio o empresa, son todos enemigos de un uso racional del tiempo.

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