4 claves para madres emprendedoras

madres trabajadorasSeguramente eres la feliz mamá de una o más dulces criaturas que llenan tu hogar de cánticos y risas… y llegas al final del día hecha un desastre, agotada y casi furiosa con el mundo.Es que llevar adelante la propia empresa  significa dedicarle un tiempo y esfuerzo que inevitablemente se deben restar del que se destina a la familia.

Pero si un día tomaste impulso y diste (o decidiste dar) el gran paso, independizarte y crear tu propia empresa, no permitas que lo mejor de tu vida se convierta en el principal obstáculo.   De hecho, decenas de miles de mujeres, a todo lo largo y ancho del planeta, enfrentan positivamente este desafío día a día. Si quieres hacerlo como ellas toma en cuenta nuestras recomendaciones:

1: Elige tu lugar de trabajo
Si vas a instalar la oficina en casa, elige un lugar apartado del normal movimiento doméstico… ¡y especialmente lejos de donde se encuentran los niños habitualmente!

Si no cuentas con comodidades, es preferible organizarse y trabajar cuando la casa está más tranquila, por ejemplo, mientras los niños se encuentran en la escuela, pero seguramente tu imaginación te permitirá descubrir un rincón poco aprovechado que sin demasiados gastos se convertirá en tu verdadero centro de operaciones.

2: Informa a los niños y al resto de la familia
Explica con claridad y sencillez que cuando estás trabajando no deben molestarte.  El hecho de que estés en casa y probablemente sentada frente al ordenador, no significa que estés perdiendo el tiempo o jugando sino que estás ganando dinero para cubrir las necesidades y gustos propios y familiares.

Por tu parte, procura no distraerte o levantarte a cada momento para ver qué pasa. ¡Te aseguro que tanto los niños como tu pareja pueden arreglarse perfectamente solos por algunas horas! Además de esta manera, el tiempo que dediques al trabajo será más rendidor, y disfrutarás más el que destines a tu familia.

3: Organiza las tareas domésticas
Acepta que no es necesario que cada ambiente brille como un diamante todos los días. Organiza las tareas para realizar lo más pesado, como limpieza a fondo o lavado de ropa, una vez por semana.  Es muy importante conseguir la cooperación de tu pareja y de tus hijos si tienen la edad suficiente, en la atención de las tareas domésticas.

4: Aprende a delegar
Este punto sí es difícil… Creemos ser “la mujer maravilla” (podemos hacerlo todo y todo a la vez), o lo que es peor, consideramos que nadie puede hacer las cosas tan bien como nosotras. Sin embargo, si no aprendemos a delegar, en poco tiempo nos veremos agobiadas por el incumplimiento de nuestras propias obligaciones.

Las tareas rutinarias de la empresa en realidad deben delegarse, ya que tú debes concentrarte en lo más importante de tu negocio: cómo incrementar las ventas y fidelizar a tus clientes. Mantenimiento de tu sitio web, campañas en las redes sociales, creación de contenidos, envío y contestación de correos electrónicos… estas tareas incluso pueden ser realizadas por colaboradores en forma remota en sus propias oficinas,  sin generar gastos extra en la tuya.

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