2 Consejos infaltables para mejorar clima de trabajo y productividad

compasionEn este artículo trataremos 2 consejos para aumentar la productividad y mejorar el clima de trabajo. Manejar óptimamente a las personas es una combinación de compasión y competencia.

 

Compasión

Un sentimiento es algo real. Todos tenemos sentimientos. Algunos los manifiestan, otros los ocultan.

Una de las habilidades clave en el manejo de una empresa es darse cuenta de los sentimientos de otra persona y comprenderlos. Si son negativos (vergüenza, culpabilidad, ineptitud, desprestigio, desamparo, rechazo, humillación, falta de confianza en sí mismo), ayude a transformarlos en algo más positivo (orgullo, fe, satisfacción, aceptación, regocijo, júbilo, buena voluntad).

La medida en que un gerente puede darse cuenta de los sentimientos de otra persona es el grado de compasión que tiene. El gerente que no les presta atención a los sentimientos de la gente se expone a un riesgo. Tal gerente demostrará ser una persona que no siente compasión, que es despiadada, egoísta y que trata a las personas como si fueran máquinas.

El Líder se muestra compasivo con los sufrimientos de su gente. Muestra simpatía cuando un empleado tiene que ingresar en el hospital para una operación de várices. Se muestra compasivo cuando un agresivo compañero de equipo hace callar a otro. Se compadece cuando la secretaria no aprueba sus exámenes de contabilidad. Muestra compasión por su superior cuando alguien lo hace quedar como un tonto en su presencia.

El Líder obra con compasión cuando trata de ayudar a la persona a deshacerse de esos sentimientos negativos. Trata de inyectar calor, estímulo, apoyo y ayuda en esas situaciones a fin de mitigar el problema y darle confianza a la persona. Tranquilizará a ese empleado con licencia médica con respecto a la habilidad de los cirujanos, lo tranquilizará asegurándole que su empleo está esperándolo todo el tiempo que sea necesario.

Pero siempre hay perdedores, y el Líder se compadece también de ellos. Siente pena por la gente que se ve forzado a despedir ocasionalmente, por la gente que pierde un pariente o sufre una incapacidad permanente. No le infunde vanas esperanzas, de ninguna manera es falso. Pero el Líder hará cuanto esté a su alcance para ayudar en esas situaciones.

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Al tratar con cualquier persona en el día de hoy, hágase la siguiente pregunta: “¿Cómo se siente esa persona?” No siempre lo sabrá, pero podría hacer el intento de averiguarlo. Podría mostrar cierto grado de sensibilidad y estar en condiciones de ayudar.

Póngase siempre en el pellejo de la otra persona y muestre alguna compasión.

 

Competencia

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La competencia debiera ser un incentivo para mejorar. Sin embargo, siempre existen reglas que están relacionadas con la moral, la ley, la ética y, si es interna, con la política de la empresa.

El Líder alienta a su equipo para que gane cada encuentro y llegue a encabezar la liga. Estimula la competencia abierta, aborrece la “politiquera” a espaldas de la gente. Si está a cargo del turno nocturno alentará a su equipo para que produzca más que el turno de la mañana o el de la tarde. Lo estimulará para que logre niveles de calidad más altos. Si ocupa la posición de gerente regional de ventas, estimulará a su equipo para que supere los niveles de ventas de todas las demás regiones.

El Líder también anima a los miembros de su equipo a competir entre sí, por ejemplo para superar el récord de producción o los ingresos alcanzados el mes anterior.

Asimismo estimula a nivel individual, por ejemplo nombrando al “empleado del mes” en las áreas de servicio. Aun así garantizará una competición  limpia y velará por que todos tengan igualdad de oportunidades para competir.

A un nivel diferente, animará a su gente a competir por el ascenso a otros departamentos, por oportunidades de progreso en sus carreras y por el puntaje más alto en los cursos de capacitación. Sabe que tiene que fomentar un espíritu competitivo entre toda su gente para que su empresa pueda sobrevivir en un mundo de duro enfrentamiento.

Sin embargo, estimulando protegerá a su equipo, no permitirá que persona alguna pisotee sus derechos, y tampoco permitirá que individuo alguno sea sacrificado o destruido en este proceso. La competencia puede ser saludable solamente si se combina con compasión como mencionamos al comienzo del artículo. Ese es el equilibrio entre las utilidades y las personas.

 

Establezca dos tipos de competencia:

1 A nivel equipo, donde pueda competir con otro equipo de la empresa. (No sea negativo. Por ejemplo: entre dos departamentos de cuentas puede hacerse de manera imparcial.) Consulte con su equipo sobre cómo hacerlo.

2 A nivel individual entre todas las personas que trabajan en su división o departamento. Si no tiene idea de cómo hacerlo, consulte con su gente. Podrían sugerir, por ejemplo, un desafío de puntualidad; el mejor récord de asistencia; el individuo que más sonría; el individuo que menos se queje. ¿Qué tal un concurso de conocimientos generales sobre la empresa?

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