2 Claves para enfrentar situaciones de alta presión en el trabajo

resistir presion Tomar las cosas con calma

Cuando todos los demás se dan por vencidos, el gerente con aguante perseverará y tendrá éxito.

¡Resulta ser uno de esos días! El teléfono no deja de sonar, inconta­bles personas están haciendo cola frente a su puerta en busca de so­lucionar problemas urgentes, la correspondencia y los emails se están amontonan­do, tiene que estar dentro de diez minutos en la oficina de ventas que queda a unos tres kilómetros de distancia, y en este preciso instante, para empeorar las cosas, su jefe, lo manda llamar para discutir algún asunto urgente.

Es entonces cuando el Líder hace un alto en el trabajo, se rela­ja un poquito, se toma un café y reflexiona un tanto.

No se llenará de pánico; simplemente llamará a su secretaria a su oficina y le dará algunas instrucciones. “Por favor, llame a la oficina de ventas y dígales que me disculpen por llegar cinco minutos tarde. Dejaré la correspondencia para esta noche, a menos que haya algo su­mamente urgente. Ahora bien, ¿quién está afuera? Hablaré cinco se­gundos con Julia y firmaré esa autorización urgente de viaje, pero pídales a Miguel y a Susana que regresen des­pués del almuerzo. Entretanto, creo que mejor le hago esa rápida lla­mada telefónica a Pablo.

El Líder tiene aguante. Puede resistir la presión. La enfrenta a medida que va surgiendo, y reorganiza constantemente sus priorida­des, pero sin decepcionar a otros. Es imperturbable, porque sabe que solo puede hacer lo que esté a su alcance. Nunca verá a un Líder llenarse de pánico, nunca lo oirá vociferando su desesperación. Nun­ca lo oirá gritando a los demás cuando se encuentre sometido a presión.

Cuando se encuentra sometido a presión, el Líder toma las co­sas con calma, y aborda primero los problemas prioritarios, pero te­niendo cuidado de no desatender las necesidades cotidianas de su gen­te. Cuando se encuentra sometido a presión, el Líder no trata quee hacerlo todo él mismo; delega; a veces, espera. Cuando se encuentra sometido a presión, el Líder tiene todo bajo control, nada hay fue­ra de control; eso muestra el aguante que tiene.

 

aplicarhoy

Busque una vieja tarjeta de Navidad o de cumpleaños. Voltéela y es­criba en la parte que está en blanco: AGUANTE. CUANDO ESTE SO­METIDO A PRESION, HAGA UNA PAUSA DE DOS MINUTOS Y REFLE­XIONE.

 

Deje esa tarjeta en su escritorio de tal modo que nadie la pueda ver. Estúdiela durante dos minutos cada vez que realmente crea estar so­metido a presión.

Luego láncese nuevamente al trabajo.

 

Aprenda a Delegar responsabilidades

saber delegar

La delegación es el descubrimiento de que su gente es ciento por ciento más capaz de lo que jamás se había imaginado. Esto es un factor muy importante a considerar para evitar que todo el trabajo lo sobrepase a usted y tenga que vivir escenarios de presión a menudo.

Suele suceder que usted cree que lo sabe todo. Después de todo fue ascendido y ellos no. Usted es el mejor juez. Quiere tomar todas las decisiones. No está muy seguro de que su gente entienda; no confía en que su gente pueda desempeñar una labor tan eficaz como la suya. ¿No es más fá­cil y rápido que lo haga usted mismo, que usted tome las decisiones? ¡No! Porque usted es un Líder.

 

El hecho es que cada miembro de su equipo pasa la mayor parte de su tiempo en el trabajo y es más experto en la materia de lo que usted jamás se podría imaginar. Los que están haciendo el trabajo general­mente son los que mejor lo conocen. Si creen que pueden hacerlo me­jor, podrían buscar el consejo de usted; pero no los obligue a aceptarlo.

El Líder deja que los miembros de su equipo cumplan con su tarea. Confía en ellos. Delega en ellos todas las decisiones relacio­nadas con el trabajo. Incluso así, procura estar disponible la mayor par­te del tiempo, en caso de que lo necesiten. Muestra interés, pero no interfiere. El Líder sabe que si interfiere daría lo mismo que él se encargara de efectuar el trabajo, en cuyo caso ellos podrían tomar las cosas con tranquilidad, relajarse y poner los pies en el escritorio. (En las empresas mal manejadas, esto suele llamarse ineficiencia.)

 

aplicarhoy

Estudie cada decisión que tenga que tomar hoy. ¿Podría tomarla algu­no de los de su equipo? En tal caso, transfiérasela a dicha persona y dígale: “Creo que esa decisión es suya, confío en que decidirá lo más correcto. Si necesita mi ayuda, hágamelo saber”. Delegue tantas deci­siones de ese tipo como sea posible.

Además, póngase a verificar hoy mismo si todos los miembros de su equipo saben lo que tienen que lograr en términos de resultados comerciales. En cuanto lo haya hecho, reclínese en su silla y deje que ellos se encarguen de todo lo demás, y estimúlelos a tomar las deci­siones apropiadas sobre la marcha.

 

LO QUE DEBE HACER LA SEMANA ENTRANTE

Tómese dos semanas de vacaciones, delegue en su gente todos los asuntos pendientes y descubra cuán capaces son.

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